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Prueba Mazda2 1.5 Skyactiv-G 90 CV Luxury Premium: las mejores esencias se esconden en frascos pequeños

prueba Mazda2

A veces la clave del éxito está en la originalidad. Estamos cansados de hacer siempre las mismas cosas, la rutina es demasiado monótona y por eso tratamos de escapar de ella. Los más inconformistas renegamos de las costumbres en favor de un ápice de frescura que atraiga nuestra atención. En el sector automotriz sucede exactamente lo mismo. La mayoría de los fabricantes mantienen los mismos cánones en cada segmento y resulta cada vez más complicado encontrar un producto diferenciador. El coche que nos ocupa en esta prueba es uno de esos pocos elegidos que se niega a seguir la tendencia. El nuevo Mazda2 va mucho más allá de lo que por definición es a día de hoy un modelo de su segmento. El pequeño utilitario japonés es una apuesta rompedora con mucha autoestima preparada para salir a ganarse la confianza del mercado europeo.

EL nuevo Mazda2 ha sido totalmente renovado y se ha convertido en un coche atractivo en cuanto al diseño y con un equipamiento de primer nivel

El Mazda2, presentado en nuestro país en febrero 2015, bebe del diseño del Mazda Hazumi Concept que fue presentado en el Salón de Ginebra de 2014. Se trata de un coche eminentemente urbano con un nuevo diseño muy atractivo que respira calidad por los cuatro costados y que además cuenta con un equipamiento de última generación. El nuevo lenguaje de diseño KODO que ya encontrábamos en algunos modelos de la marca como el Mazda CX-5 o el Mazda6 se adueña del utilitario nipón dando lugar a un coche que va un paso más allá de lo que estamos acostumbrados a ver. El concepto KODO es una palabra japonesa que se refiere al alma en movimiento. En palabras de Ikuo Maeda, director general de diseño de Mazda, se busca ‘‘transmitir una imagen de fuerza y belleza en movimiento inspirada en la figura de un animal en tensión’’.

Más allá del diseño estamos ante un vehículo con una larga lista de competidores en el mercado como el Volkswagen Polo, el Ford Fiesta, el Peugeot 208, el Nissan Micra o el Opel Corsa, entre otros muchos. Nuestra unidad de pruebas se trata del Mazda2 1.5 Skyactiv-G de 90 CV con el acabado Luxury Premium y navegador, el grado de equipamiento más alto de la gama. Siguiendo las directrices del configurador de la marca obtenemos un precio final de 19.500 euros incluyendo transporte, IVA e impuesto de matriculación. Aquí os dejamos la ficha oficial de nuestra unidad de pruebas. Nos ponemos en marcha para analizar todos los detalles de este atractivo urbanita.

Diseño exterior

El nuevo Mazda2 poco o nada tiene que ver con la versión anterior. El coche ha sido rediseñado por completo y adopta unas nuevas dimensiones que son bastante grandes si tenemos en cuenta que estamos ante un coche del segmento B. El Mazda2 mide 4,06 metros de largo, 1,69 metros de ancho y 1,49 metros de alto. Es más largo que la generación saliente, especialmente en la parte delantera. La distancia entre ejes también aumenta 80 mm hasta los 2,57 metros en favor del espacio interior y cuenta únicamente con carrocerías de cinco puertas. El color Soul Red que presenta nuestra unidad de pruebas es sin duda uno de los que mejor le quedan al nuevo Mazda2. Eso sí, hay que tener en cuenta los 600 euros adicionales que cuesta esta opción.

Tal y como señalamos un poco más arriba, el urbanita japonés adopta el nuevo lenguaje de diseño Kodo de la firma japonesa. El coche ofrece una imagen moderna, agresiva y con cierto aire deportivo que llama mucho más la atención. El frontal incorpora una parrilla en forma de diamante bien marcada que se ha convertido en uno de los rasgos identitarios de los últimos modelos de Mazda. Una moldura cromada en forma de ala bordea la parrilla. En su interior y en posición central-superior encontramos el logotipo de la marca. Bajo el mismo y sobre un panel con acabado que simula la fibra de carbono se encuentra la matrícula. Mirando el coche de frente enseguida nos damos cuenta de que estamos ante una apuesta decidida. Sus grupos ópticos delanteros reflejan un semblante provocador y desafiante. Unos faros que, según el nivel de acabado elegido, pueden contar con tecnología Full LED. Los pilotos antiniebla también están recogidos bajo una línea cromada y afilada.

La vista lateral destaca por una nervadura inferior marcada bajo las puertas y una silueta acuñada hacia el morro. Los japoneses han sabido adaptar muy bien a su pequeño utilitario la figura atlética que encontramos en otros de sus modelos de la gama como su hermano mayor, el Mazda3. Caderas bien marcadas con unos pasos de rueda generosos que acogen unas bonitas llantas bitono de 16 pulgadas denominadas ‘Silver’ que vienen montadas sobre un juego de neumáticos Toyo Tires de medida 185/60 R16. Dando continuidad a la imagen afilada del conjunto encontramos sobre el techo una antena en forma de aleta de tiburón.

Mazda ha sabido adaptar muy bien a su pequeño utilitario a su nuevo lenguaje de diseño Kodo que ya presentan modelos de la firma japonesa como el Mazda6 o el Mazda CX-5

La zaga no llega a ser tan llamativa como el frontal pero es contundente y refuerza la musculatura del conjunto. Los pilotos traseros, de corte horizontal, están bien resueltos. Aquí el diseño es más continuista aunque podemos apreciar líneas más redondeadas. La parta baja del paragolpes trasero viene acabada en plástico desnudo de color negro que contrasta con una discreta salida de escape cromada.

Diseño interior y equipamiento

Una vez dentro del nuevo Mazda2 lo primero que percibimos es una sorprendente sensación de calidad. Es cierto que estamos ante la versión mejor dotada del subcompacto japonés, pero es que es realmente complicado encontrar un nivel de cuidado por el detalle tan alto en su segmento. Se trata por lo tanto de excelente ejercicio de diseño alimentado por materiales de gran calidad que gozan de sólidos ajustes. Los que hayan tenido la oportunidad de subir a bordo de un Mazda3 irremediablemente vivirán una sensación de déja vù a bordo del pequeño de la familia nipona.

De puertas para adentro el nuevo Mazda2 es un coche que desprende una enorme sensación de calidad más propia de un segmento superior

El color blanco del cuero de la tapicería se extiende por los asientos, el guarnecido del salpicadero, la consola central y los paneles de las puertas. El tacto es bueno y aporta un toque elegante a la vez que deportivo. Eso sí deberemos ser especialmente cuidadosos con este tejido para poder mantenerlo en perfecto estado de conservación. Es difícil encontrar esta solución en vehículos de segmento B y Mazda ha sabido diferenciarse muy bien en este aspecto. El conductor que busque un coche de tamaño compacto para el uso diario pero que no quiere renunciar al diseño ni a la deportividad, encontrará en el Mazda2 a su mejor aliado. Más allá de esto el coche cuenta con un nivel de equipamiento más que interesante. Un grado por encima tan sólo encontraremos modelos de fabricantes premium como el Audi A1, Mini Hatch o el Mercedes Clase A.

La accesibilidad a las plazas delanteras es buena tanto para el conductor como para el acompañante. El puesto de conducción es bajo y el mullido resulta bastante cómodo dándonos la sensación de estar a bordo de un compacto. Contamos con asientos calefactables regulables en altura y profundidad. El respaldo de ambas plazas, a pesar de no ser excesivamente ancho, recoge muy bien en la zona baja. Si nos referimos a la habitabilidad, el Mazda2 se sitúa algo por debajo de la media de su segmento. Las puertas traseras ofrecen un ángulo de apertura generoso lo cual facilita en gran medida el acceso. Aquí encontramos una banca que no dejan de ser cómoda pero que resulta bastante estrecha para dar cabida a tres adultos. El espacio libre tras los asientos y sobre la cabeza es limitado hasta el punto de llegar a resultar insuficiente para usuarios que superen los 1,85 metros de altura. El pasajero que ocupe la plaza central trasera tendrá sus limitaciones ya que el túnel de transmisión queda bastante elevado restando hueco para los pies. Aún así, las plazas traseras continúan siendo correctas para las necesidades del día a día. Los asientos traseros cuentan con anclajes Isofix para asegurar las sillas infantiles.

Toda la instrumentación está orientada hacia la posición del conductor para que éste goce de buena visibilidad y se concentre única y exclusivamente en disfrutar de la experiencia de conducción. En posición central un cuentarrevoluciones de gran tamaño con los números en blanco. En la zona inferior derecha de este reloj encontramos una pequeña pantalla que incorpora un velocímetro digital. El tacómetro está flanqueado por otras dos pantallas digitales que nos mantendrán al día de diferentes parámetros como la autonomía, el consumo de carburante, la temperatura exterior, la presión de los neumáticos y el desglose de datos del viaje. Por encima de todo una máxima: única y exclusivamente la información imprescindible para conducir.

Entre los elementos que encontramos a bordo, un interesante Head-Up Display a color que nos mantiene informados de la velocidad del coche, los límites de la vía, el control de crucero, la navegación y el estado de los sistemas de seguridad activa

El volante multifunción, de tres radios, viene forrado en piel y es regulable tanto en altura como en profundidad. Desde la parte derecha controlamos el control de crucero y el limitador de velocidad. En la zona izquierda los botones encargados del sistema de sonido y el manos libres. Por encima del volante y el cuadro de instrumentos tenemos el Head-Up Display a color que nos informa de la velocidad del coche, los límites de la vía, el control de crucero, las indicaciones de navegación y el estado de los sistemas de seguridad activa.

El salpicadero presenta un diseño minimalista y está coronado por una pantalla táctil a color de siete pulgadas desde la que podemos controlar el sistema de infoentretenimiento denominado MZD Connect y el navegador. Este último no está integrado completamente en el salpicadero sino que sobresale por encima de él. Una vez que estamos en marcha para poder interactuar con la pantalla deberemos utilizar los comandos de voz o el HMI Commander, un mando giratorio encuadrado en una botonera que está situado entre los asientos delanteros. Esta unidad de control sirve tanto para manejar el audio como las funciones de navegación entre otras opciones. El sistema de infotainment tiene conexión Bluetooth, conexión auxiliar, puerto USB y seis altavoces. Su interfaz es sencilla de utilizar, está bien trabajada y no nos roba demasiado tiempo para acostumbrarnos a utilizarla. Quizás hubiese sido interesante orientar ligeramente la pantalla hacia la posición del conductor para conseguir una lectura más sencilla de la información que refleja. El navegador que incluye nuestra unidad es opcional y tiene un sobrecoste de 400 euros.

Justo por debajo encontramos los mandos encargados del climatizador. Se trata de tres ruletas de color oscuro bordeadas por un embellecedor en aluminio que ofrecen buen tacto. En el interior también encontramos algunos embellecedores con aspecto símil a la fibra de carbono que otorgan al pequeño Mazda2 un look deportivo. Se agradece la doble conexión USB que nos permitirá cargar el teléfono móvil mientras reproducimos música desde una memoria USB. Los aireadores laterales y el central de conductor tienen un diseño redondo. El aireador central del copiloto está integrado en el salpicadero. Independientemente del nivel de acabado elegido, el coche cuenta con sensores de lluvia y luces.

A pesar de encontrarse en la parte baja de la tabla de su segmento en cuanto a capacidad de carga, los 280 litros que ofrece el Mazda2 en su maletero son más que suficientes para transportar un par de maletas y alguna que otra bolsa

El maletero del Mazda2 no es de los más grandes de su segmento y ofrece 280 litros de capacidad. En su misma línea podemos encontrar modelos como el Audi A1 (270 litros), el Opel Corsa (285 litros) o el Peugeot 208 (285 litros). Por encima, el Renault Clio (300 litros), el Hyundai i20 (320 litros) o el Skoda Fabia (330 litros). No obstante, al abatir la banqueta trasera se consigue una superficie de carga de 950 litros. La baja altura del suelo de carga permite aprovechar bien el espacio disponible en la trasera. La única pega es que la boca de carga queda demasiado elevada por lo que no resultará cómodo cargar objetos pesados. Una vez dentro, hay espacio suficiente para llevar un par de maletas y alguna que otra bolsa si queremos arañar unos centímetros extra. Además, contamos con correas para fijar la carga en ambos laterales.

El MZD Connect cuenta con diferentes aplicaciones que nos permiten vigilar el consumo de combustible, el estado del sistema i-stop del vehículo y nos informan de cuándo toca pasar la próxima revisión, además de mostrar las diferentes alertas del vehículo. Este sistema también incluye un sistema de navegación con actualizaciones de mapas gratis durante los 3 primeros años.

El equipamiento es uno de los puntos más destacables del coche y está relacionado con cinco líneas de acabado disponibles: Style, Style+, Luxury, Luxury Premium y Sport Red Edition. Nuestra unidad de pruebas cuenta con con acabado Luxury Premium, el más alto de la gama. Esta opción, incluye varios elementos difíciles de encontrar en el Segmento B.

En el apartado relacionado con la seguridad, nuestra unidad de prueba cuenta con sistema de asistencia de frenada en ciudad que detiene el coche de forma automática si se circula por debajo de 30 km/h cuando se detecta la posibilidad de colisión. A ello hay que incluir el sistema de alerta de cambio involuntario de carril, el detector de fatiga, el control de luces de largo alcance, el control de ángulo muerto avanzado y el detector de tráfico trasero. Todas estas opciones vienen incluidas dentro del Pack Safety que tiene un coste de 700 euros

En función de la motorización y el acabado escogido la lista de precios del Mazda2 queda de la siguiente manera:

  • Mazda2 1.5 Skyactiv-D Style+ 105CV desde 18.270 euros.
  • Mazda2 1.5 Skyactiv-D Luxury 105CV desde 19.220 euros.
  • Mazda2 1.5 Skyactiv-G Style 75CV desde 14.470 euros.
  • Mazda2 1.5 Skyactiv-G Style+ 75CV desde 15.470 euros.
  • Mazda2 1.5 Skyactiv-G Style 90CV desde 14.970 euros.
  • Mazda2 1.5 Skyactiv-G Style+ 90CV desde 16.470 euros.
  • Mazda2 1.5 Skyactiv-G Style+ 90CV Automático desde 17.970 euros.
  • Mazda2 1.5 Skyactiv-G Luxury 90CV desde 17.420 euros.
  • Mazda2 1.5 Skyactiv-G Luxury 90CV Automático desde 18.920 euros.
  • Mazda2 1.5 Skyactiv-G Luxury 115 CV desde 18.320 euros
  • Mazda2 1.5 Skyactiv-G Luxury Premium 90CV desde 18.920 euros.
  • Mazda2 1.5 Skyactiv-G Luxury Premium 115CV desde 19.820 euros.
  • Mazda2 Sport Red Edition 90CV desde 16.970 euros.

Si echamos un ojo al mercado y buscamos algunos modelos con un nivel equipamiento y motorización similar al que monta nuestra unidad encontramos las siguientes alternativas:

  • Skoda Fabia 1.0 TSI Style 95CV desde 11.490 euros.
  • Kia Rio 1.2 CVVT Tech 84CV desde 13.930 euros.
  • Renault Clio Zen Energy TCe 90CV desde 13.987 euros.
  • Nissan Micra IG-T S&S Tekna 90CV desde 14.720 euros.
  • Volkswagen Polo 1.0 Edition 75CV desde 16.770 euros.
  • Opel Astra 1.0T S&S 105CV desde 16.911 euros.
  • Hyundai i20 1.2 MPI Go Plus 85CV desde 17.835 euros.
  • Audi A1 1.0 TFSI Adrenalin 95CV desde 22.755 euros.

Motor

En el apartado de la motorización Mazda continúa apostando por los motores de gasolina atmosféricos. La tecnología Skyactiv-G de la firma japonesa renuncia al downsizing y juega con mecánicas muy interesantes capaces de ofrecer consumos razonables y unas excelentes prestaciones. Adiós a los tres cilindros y a la turboalimentación gracias a un excelente trabajo por parte de los ingenieros japoneses que se traduce en una conexión directa entre el conductor y el coche. Y eso es algo que nos gusta mucho y aplaudimos.

Mazda continúa apostando fuerte por los motores gasolina atmosféricos y ofrece un catálogo de tres opciones de 75, 90 y 115 CV para su pequeño utilitario

El Mazda2 se comercializa con tres niveles de potencia para las opciones gasolina y uno para el diésel. En relación a los primeros encontramos bloques de 75, 90 y 115 CV de potencia. Nosotros probamos la versión de 90 CV -la más equilibrada- de cuatro cilindros que ofrece un par máximo de 148 Nm entre las 4.000 y las 6.000 rpm. Para el diésel Mazda ofrece una única versión de 1.5 centímetros cúbicos de cilindrada y 105 CV. La versión de 115 CV cuenta con una caja de cambios manual de seis velocidades. También es posible elegir una transmisión automática para la alternativa de 90 CV.

El motor 1.5 Skyactiv-G de 90 CV no da los incómodos tirones que sí encontramos en algunos motores turboalimentados de su segmento. Es un bloque que a primera instancia da la sensación de ser algo perezoso; sobre todo por debajo de las 2.000 vueltas. Una vez superado este umbral ofrece una ganancia progresiva y se comporta con agilidad tanto en ciudad como en carretera. Como buen atmosférico nos pide llevarlo alegre, lo cual nos obligará a jugar de vez en cuando con el cambio y a bajar una o dos marchas para encontrar ese empuje.

Los japoneses han logrado establecer una relación de compresión es muy alta (14,0:1). No hay lugar para las vibraciones y el silencio reina en el interior del habitáculo. Por su parte, el corazón de nuestro Mazda2 está asociado a una caja de cambios manual de cinco velocidades que merece una mención especial. Su tacto deportivo, precisión y suavidad la convierten en una de las mejores de su segmento.

 

Nuestra versión es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 9,4 segundos y alcanza una velocidad máxima de 183 km/h. Esto es gracias, entre otros factores, a su reducido peso. El aligeramiento también es uno de los pilares de la filosofía Skyactiv. En seco el coche refleja 975 kilogramos sobre la báscula. Esta cifra no sólo juega a favor del comportamiento dinámico del vehículo, también afecta directamente al consumo de carburante. La capacidad del depósito es de 44 litros.

Comportamiento dinámico

El Mazda2 es un coche divertido y fácil de conducir. Más allá del diseño y el equipamiento, el comportamiento dinámico es una de las razones de peso que nos hará decantarnos por el pequeño utilitario japonés. La prueba dinámica ha transcurrido por ciudad, carretera y diferentes tramos de montaña. En total hemos rodado cerca de mil kilómetros antes de sentarnos a extraer conclusiones. A continuación, hablaremos de las sensaciones que nos ha transmitido el coche en movimiento.

Como buen atmosférico, el nuevo Mazda2 nos pedirá jugar con el cambio para jugar en la zona alta del cuentarrevoluciones y encontrar los 90 CV de potencia que ofrece su motor 1.5 Skyactiv-G

Sentados frente al volante tocamos el botón que acciona el arranque del coche mientras el cuadro de instrumentos nos informa de un vistazo de todo lo necesario. Ya en marcha y en los primeros metros nos damos cuenta de que estamos ante un coche con buen aplomo que responde a las necesidades del terreno urbano. Su tamaño compacto se convierte en una ventaja a la hora de callejear por la ciudad o a la hora de buscar aparcamiento. La dirección no es excesivamente blanda y transmite bien la posición de las ruedas, si bien es cierto que ha sido principalmente pensada para el uso en ciudad. El buen tacto del volante también ayuda a sentirnos cómodos a la hora de maniobrar. El diámetro de giro del Mazda2 es de 10,4 metros.

La visibilidad en líneas generales es buena. El único pero está relacionado con una luneta trasera demasiado pequeña. Mazda ha optado por un sensor trasero de aparcamiento para solventar este pequeño inconveniente. El coche ofrece un buen paso por curva y no acusa un excesivo balanceo. En autopista incluso llegamos a tener la sensación de estar a bordo de un compacto. La suspensión es ágil y filtra bien las irregularidades del asfalto. Sobre el eje delantero es de tipo McPherson independiente y sobre el trasero semi-independiente de eje torsional. En líneas generales es firme pero en ningún momento llega a restar confort a los ocupantes.

Lo que también me ha gustado es el tacto de los pedales. El acelerador ofrece una respuesta inmediata desde el primer tercio del recorrido. Por su parte, el freno es duro y ofrece el recorrido suficiente para gestionar bien la frenada. Los frenos, por cierto, equipan discos ventilados sobre el tren delantero y tambor en la parte trasera.

Los 90 CV de potencia de su motor 1.5 Skyactiv-G no son nada perezosos aunque es cierto que en tramos de montaña o a la hora de realizar adelantamientos que requieran rapidez deberemos reducir marchas para encontrar potencia en regímenes altos. En estos rangos es donde mejor se comporta el bloque y donde nos despertará más de una pícara sonrisa. El mejor aliado para movernos cómodamente por estos derroteros es el cambio. Rápido, con recorridos cortos y con marchas muy bien sincronizadas que nos permitirán estirar las vueltas para sentir el carácter más dinámico de este pequeño utilitario.

Durante la prueba hemos obtenido un consumo que oscila entre los 6,5 y 7 l/100 km en el terreno puramente urbano. Estas cifras están ligeramente por encima del consumo homologado por la firma japonesa (5,9 litros). Por otro lado, el consumo mixto obtenido con una conducción tranquila y respetando siempre los límites de velocidad establecidos es de 5,8 litros. La mejor marca registrada ha sido de 4,8 l/100km rodando en llano en autopista y con el control de crucero activo.

Conclusiones

El Mazda2 es un vehículo diferente, cargado de personalidad y que brinda una sensación de conducción gratificante. Son tres factores que a día de hoy cuesta mucho encontrar dentro de un segmento muy respetado por los fabricantes en el que la fórmula parece estar establecida y nadie suele arriesgar más que el resto. Aún así los de Hiroshima lo han hecho y parece que por fin han dado con la tecla correcta. Hasta el momento, Mazda había jugado con diferentes propuestas para tratar de conquistar el terreno urbano. Sin embargo, ninguno de sus productos había resultado exitoso. Finalmente y gracias a la constancia y al buen trabajo de los japoneses en los últimos años la incógnita parece haber sido resuelta. Estamos ante un vehículo con encanto que engancha por muchos motivos y que como se suele decir ‘‘cuesta lo que vale’’.

Por su atractivo diseño, la calidad de sus acabados y su excelente comportamiento dinámico, el Mazda2 merece ser una de las referencias de su segmento

No debemos olvidar que estamos ante un utilitario de tamaño compacto. Si bien el espacio interior para el conductor y el acompañante nos parece correcto, la habitabilidad en la banca trasera se ve comprometida. A pesar de ser un coche más que capaz de realizar escapadas, ha sido concebido para el día a día y su fuerte son las distancias cortas. Sus ajustadas cotas y su ligero peso lo convierten en un coche tremendamente ágil y fácil de estacionar. Eso sí, los 280 litros de carga que ofrece el maletero nos siguen pareciendo algo escasos. Estamos seguros de que Mazda trabajará sobre este punto para mejorar en futuras versiones.

A favor una larga lista de razones por las que tener en cuenta el coche: la calidad y el acabado de sus materiales, el cuidado por el detalle, su renovado y atractivo diseño, un equipamiento que tan sólo encontraremos en marcas premium o en segmentos superiores, un consumo bastante reducido y un comportamiento dinámico que enamora. Es posible que a día de hoy Mazda no sea la primera marca que se nos pase por la cabeza a la hora de comprar un utilitario. Sin embargo y después de probar este pequeño urbanita japonés, he de decir que si a día de hoy tuviese que hacerme con un coche del segmento B el Mazda2 sin duda estaría dentro de mis tres primeras opciones.

A priori, el único pero que puede jugar en su contra son los 19.500 euros que cuesta la versión Luxury Premium con navegador. Es cierto que compite en un segmento muy disputado en el que por bastante menos podemos encontrar opciones muy interesantes. Eso sí, ¿con la misma calidad de acabados y equipamiento? Si estás dispuesto a darte el capricho no seré yo quien te quite la idea de la cabeza.

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Sobre el Autor

Javier Jiménez

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