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A la venta el Rolls Royce Silver Shadow para drift más “badass” que verás

Si por algo es conocida la compañía británica Rolls Royce es por fabricar algunos de los vehículos más lujosos y confortables de las últimas décadas. Dichas máquinas son tan distintivas y elegantes como lo son de potentes, aunque parezca mentira. Si has curioseado anteriormente sobre estos formidables coches, quizá te hayas topado con ciertos vídeos en los que se pone a prueba la calidad de los motores de la marca colocando simplemente una moneda en la superficie del propulsor y, posteriormente procediendo a arrancarlo. Sorprendentemente, y a pesar del desplazamiento que estos motores producen, la moneda se balancea levemente pero nunca se cae. Poderío y serenidad van de la mano.

Un tuneo muy poco frecuente

Visto esto, parece evidente que los Rolls Royce no son los vehículos más apropiados para llevar a cabo una modificación, y menos una de estas características. Pero este detalle no importó en absoluto a la gente del programa de National Geographic “Supercar Megabuild“, los atormentaros mecánicos que decidieron transformar una berlina de lujo en una salvaje máquina de drift. El proyecto fue encargado por Shane Lynch, cantante y piloto de drift, que ya poseía este Silver Shadow II desde hace tiempo y quería darle un toque más radical. La apariencia refinada y elegante de la gran berlina dejó paso a un look muy distinto que incluso el propio Batman podría haber elegido.

El resultado habla por sí solo. El aspecto exterior guarda pocos parecidos con el coche en su estado natural. Una pintura negra mate envuelve la totalidad del vehículo, muy en concordancia con el nombre original del modelo (Silver Shadow) y que se complementa perfectamente con los faros traseros tintados y la parrilla, que también va oscurecida. Unos pasos de rueda más anchos garantizan que la sensación de altura y de amplitud sean dignas de un buen drift car, a la vez que ayudan a esconder las ruedas, que asoman un poco más debido al ensanchamiento de los ejes.

Por dentro, a pesar de que no conserva todo el interior, no se ha perdido apenas el lujo. La piel roja está presente en todo el interior, tanto en los backets delanteros como en los asientos traseros, que curiosamente se han mantenido. El salpicadero también es el original, al igual que el volante, y lucen curiosamente bien. Un añadido de gran valor es el freno de mano hidráulico que fabricaron exclusivamente para esta unidad, con el ángel de la marca en lo alto.

El verdadero reto para los del programa era poder transformar esta oscurecida berlina para que pudiera encadenar largas derrapadas. Para ello, se le aplicaron ciertas modificaciones mecánicas con el fin de neutralizar el carácter sosegado de los Rolls Royce, que busca evitar trompos y mantener la trayectoria siempre para proteger a sus pasajeros. Todo lo contrario de lo que haría cualquier deportivo con el control de tracción desactivado. Tras remapear el motor y montar tanto un sistema de suspensión neumática como una nueva caja de cambios, el Silver Shadow ya podía bailar sobre el asfalto como si se encontrase sobre una pista de hielo.

Si sentís más curiosidad por este ejemplar único en su especie, podéis encontrar fácilmente en YouTube el capítulo del documental dedicado a la transformación del mismo. Y si os pica el gusanillo y os gustaría saber cuánto debéis desembolsar por un Rolls Royce del 79 modificado para drift, dirigíos a este enlace.

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Sobre el Autor

Miguel Benito

Estudiante de ingeniería del automóvil. Convirtiendo los sueños en realidades. Desde pequeño trasteando con todo tipo de cosas que tenían ruedas. Ahora, tengo la oportunidad de hablar sobre un tipo concreto de máquinas apasionantes: los coches, claramente. De la capital.
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