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Probamos el Opel Corsa 1.3 CDTI Color Edition, un utilitario cómodo, eficiente y muy bien conectado

Hemos probado la última generación del Opel Corsa, un utilitario del segmento B al que el paso de los años parece sentar cada vez mejor. Recordemos que ya son cinco las generaciones de uno de los modelos que más éxito han tenido en el mercado europeo y que representa cerca de un cuarto del volumen de ventas total de la marca del rayo. Lejos queda hoy la imagen de aquel primer Corsa que veía la luz en el año 1982. No podemos decir que Opel haya pretendido revolucionar por completo la imagen del último Corsa, que se muestra más bien como una evolución bastante lógica de la cuarta generación. La planta de Figueruelas (Zaragoza) ha sido uno de sus principales centros de producción durante treinta y cinco años. Desde allí precisamente y no desde Eisenach (Alemania) donde también se produce, llegó la unidad con la que conviví durante siete intensos días.

Nos ponemos al volante de la última generación del Opel Corsa para conocer todos los detalles de un utilitario que lleva treinta y cinco años entre nosotros

La quinta generación del Corsa llegó a nuestro país a principios de 2015 presentando una imagen renovada, más juvenil y con un equipamiento dotado de importantes novedades tecnológicas que nos dan la sensación de estar a bordo de un vehículo muy bien equipado. Y ciertamente es así, el Corsa tiene evidentes similitudes estéticas con el ADAM pero quiere aspirar a más y no renuncia a incorporar extras que recuerdan a su hermano mayor, el Astra. Este espíritu pretensor puede que sea uno de los puntos que lo convierten a día de hoy en un bestseller y un argumento clave a la hora de decantarse por él. El urbanita de la firma de Rüsselsheim da un importante salto de calidad en todos los apartados para seguir mostrando músculo frente a modelos de la competencia como el Renault Clio, el Volkswagen Polo, el Seat Ibiza o el Ford Fiesta, entre otros. Sin más preámbulos nos ponemos en marcha para conocer todos los detalles de nuestro protagonista.

Diseño exterior

La cara exterior del Corsa está presidida por unos faros delanteros bi-xenón de baja intensidad con luces diurnas LED en forma de ala. Esta quinta generación, como decíamos antes, es fácilmente reconocible como un Corsa ya que no presenta grandes cambios estéticos en su silueta respecto al modelo anterior. No obstante, tenemos que decir que el aspecto actual, más modernos y atractivo, nos llama mucho más la atención a primera vista.

Bajo las ópticas encontramos una parrilla delantera de diseño trapezoidal que integra una calandra de gran formato con la insignia del rayo en el centro de la misma. Sobre el capó podemos apreciar una nervadura que se extiende hasta el paragolpes delantero dotando al Corsa de un toque de personalidad. En la parte inferior de la parrilla se sitúa la matrícula, medio palmo por encima del último reborde del frontal. El diseño guarda una armonía que encaja a la perfección con la filosofía alemana, huyendo de transformaciones o cambios excéntricos que puedan no llegar a gustar al público más conservador.

El diseño exterior de la quinta generación del Opel Corsa presenta una imagen renovada, atractiva y juvenil que llama mucho más la atención

El diseño del lateral tiene un aspecto prácticamente idéntico al de la anterior generación, aunque en esta ocasión tres nervios recorren la carrocería de forma longitudinal contribuyendo a la fluidez del conjunto. El perfil del Corsa mide de 4,02 metros, dos centímetros más que su antecesor.

En la zaga, el Corsa también crece cuatro centímetros hasta los 1,75 metros de ancho. Esto viene justificado en parte por la nueva estética de los faros traseros que presentan esta vez un diseño horizontal. De esta manera, el Corsa ofrece un look más musculado. Sobre el portón encontramos la insignia en relieve de Opel desde la que accionamos la apertura del maletero. Este cambio implica una mejora estética y funcional notable puesto que en la generación anterior esta acción se realizaba desde una maneta situada sobre el portón. Nuestra unidad equipa también una salida de escape cromada que resalta sobre el color negro del plástico inferior del paragolpes.

Expression, Selective, Color Edition y Excellence son los cuatro acabados que podemos encontrar en el Opel Corsa. Nuestra unidad concretamente se trataba de un Color Edition, eso sí, bien cargado de extras. Como opción adicional, Opel nos da la posibilidad de añadir el pack exterior OPC Line que incluye faldones laterales y retrovisores en el mismo color de la carrocería, además de un diseño más deportivo de los paragolpes. Este pack, que no incluye nuestra unidad, tiene un precio de 870€.

Lo que de verdad nos ha gustado mucho es el color Blanco Nácar de la carrocería. Los 600€ que cuesta esta tonalidad resultan un total acierto y más si tenemos en cuenta el contraste que ofrece con el negro de otros elementos como el techo o los espejos retrovisores.

Las llantas, de cuatro radios dobles, son de 16” y vienen montadas sobre neumáticos de medida 195/55. Su diseño dinámico encaja a la perfección con la línea dinámica del coche. En nuestra unidad vienen acabadas en aluminio, pero también podemos encontrarlas en negro brillo.

Diseño Interior

Si la línea exterior del Corsa recibe una actualización acertada, el interior destaca aún más si cabe. El trabajo de los ingenieros de la marca alemana sobre el habitáculo es impecable. Aquí es donde pasamos de evolución a revolución, sobre todo si nos centramos en el apartado tecnológico. Pero también tenemos que destacar la calidad de los materiales empleados y el excelente ajuste de los mismos. Se puede ver y palpar la intención de Opel crear un espacio amplio y confortable para todos los pasajeros. Podemos decir que el Corsa juega un escalón por encima de alguna de las generaciones salientes de su segmento. Eso sí, deberíamos esperar también a comparar con las nuevas propuestas que están saliendo al mercado (Ford Fiesta, Nissan Micra o Volksagen Polo) para poder tener una visión más contrastada sobre este asunto.

Opel ha sabido crear un espacio cómodo y vanguardista que te invitará a pasar tiempo en el interior del Corsa

El salpicadero tiene un diseño equilibrado que a primera vista nos recuerda mucho al del ADAM. Las molduras interiores de nuestra unidad vienen pintados en negro piano y están coronados por una franja longitudinal blanca que da un toque elegante al conjunto. Opel ofrece un amplio abanico de posibilidades de personalización en este sentido.

En la parte central y bajo las salidas de aire encontramos una pantalla táctil a color de siete pulgadas que cuenta con el sistema de infoentretenimiento de Opel IntelliLink. Este panel multimedia nos brinda innumerables posibilidades y viene conectado directamente a nuestro smartphone vía bluetooth. Nosotros le encontramos una pequeña pega, y es que al igual que sucede en el ADAM, la posición de la pantalla resulta demasiado baja, lo cual nos obliga a desviar la vista de la carretera en exceso si queremos interactuar con ella. Bajo la misma encontramos tres mandos encargados de gestionar el sistema de climatización.

Los asientos delanteros pueden dar sensación de demasiado firmes, pero lo cierto es que recogen muy bien. A pesar de no contar con regulación lumbar, resultan perfectos para desplazamientos largos. Ambas plazas son regulables en altura y profundidad y presentan una serie de microperforaciones sobre su base y respaldo que garantizan una buena transpirabilidad. El diseño de las plazas de nuestro Corsa dibuja una discreta línea longitudinal con costuras negras y rojas. El rojo también estaba presente en las costuras de los rebordes. Una vez hechas las regulaciones oportunas, el conductor goza de un espacio más que suficiente para disfrutar de la conducción.

Opel promete tres plazas sobre la banqueta trasera del Corsa, pero lo cierto es que el espacio dedicado al pasajero que ocupa la parte central es limitado. En las restantes dos plazas pueden realizar viajes ocasionales pasajeros de hasta 1,85 centímetros de estatura, puesto que existe hueco suficiente para las piernas y una distancia cómoda sobre el techo. La accesibilidad a las plazas traseras se convierte en una tarea no del todo sencilla para los más altos, puesto que requiere agilidad para colocar bien las piernas sin tocar con las butacas delanteras o las puertas. El respaldo de la banca trasera se puede regular en dos posiciones; un primer punto más vertical con el que podemos ganar unos centímetros en el maletero sacrificando el confort de los pasajeros, y un segundo punto, pensado para aprovechar al máximo el espacio dedicado a la segunda línea. Las plazas traseras cuentan con anclajes ISOFIX para poder fijar la sillita de los niños. Lo que sí echamos en falta, sobre todo al tratarse de un acabado que no es el más básico, son los elevalunas eléctricos en las plazas traseras.

Aunque la trasera del Corsa resulta práctica y cómoda, las mejores plazas para viajar se encuentran en la parte delantera. El pilar A crece respecto a la generación anterior pero no presenta problemas de visibilidad para el conductor. Tampoco hay ninguna limitación de espacio para las piernas con las puertas o el puente central. Para el almacenaje de objetos personales el Corsa cuenta con un par de huecos junto al freno de mano y delante de la palanca de cambios. Además, en todas las puertas encontraremos suficiente espacio para almacenar botellas de hasta medio litro.

El volante del Corsa, regulable en altura y profundidad, resulta bastante grande y viene ligeramente achatado en su parte inferior. En nuestra unidad, viene forrado en cuero con microperforaciones y unas costuras blancas muy bien rematadas. El tacto es bueno y resulta cómodo aunque bien es cierto que si su tamaño fuese algo menor lo sería aún más. Sobre el mismo, encontramos la botonería encargada de la gestión del control de velocidad y del sistema multimedia. Tanto el volante como los asientos de nuestra unidad son calefactables, dos extras muy bien recibidos que es difícil encontrar en otros modelos de su segmento.

El cuadro está formado por dos clásicas esferas analógicas para el velocímetro y el cuentarrevoluciones en cuyo centro podemos ver la información del ordenador de abordo. Datos como el kilometraje, el consumo, la presión de cada neumático e incluso la distancia en segundos que nos separa del vehículo que nos precede, nos mantendrán informados en todo momento de lo que tenemos a nuestro alrededor. La iluminación en blanco se impone sobre el fondo negro de todo el panel. Para poder ver toda información del ordenador deberemos accionar tres botones y una rueda situados en la palanca desde la que accionamos los intermitentes.

Los pedales son cómodos y podemos elegir el acabado en aluminio con tachuelas de goma para evitar resbalamientos. El recorrido del embrague es bueno y ofrece una rápida respuesta cuando jugamos con las marchas. El pedal del freno también funciona de manera correcta, aunque resulta algo esponjoso en el primer tercio de su recorrido.

Sobre los asientos delanteros nuestra unidad montaba un techo solar corredizo. La verdad: es un extra que siempre nos gusta tener, pero si no lo tenemos tampoco se echa en falta. Eso sí, no es precisamente barato (980€). El desplazamiento de la ventana lo accionamos desde un botón situado delante de las luces de cortesía.

El maletero, de 285 litros de capacidad, es uno de los más pequeños de su segmento junto con el del Volkswagen Polo (280 litros). Otros modelos de su competencia como el Ford Fiesta (290 litros), el Citroën C3 (300 litros) o el SEAT Ibiza (355 litros) están ligeramente por encima en este apartado. Aún así, el espacio es suficiente para guardar un par de maletas grandes. Así pues, resulta perfecto para escapadas de fin de semana pero también para viajes más largos. Si abatimos la banca trasera, ampliamos la capacidad de carga hasta los 1.120 litros. La boca de carga es estrecha, pero no está pensada para guardar grandes bultos por lo que no echamos de menos más amplitud. Por su parte, la bandeja se retira fácilmente y puede colocarse sobre un rail tras las plazas traseras si tenemos que cargar objetos de mayor altura.

Equipamiento

El más listo de la clase

Lo primero de lo que hablaremos será del sistema IntelliLink. Este panel multimedia es una auténtica mina de funcionalidades: desde el clásico control de la radio y el audio hasta el acceso a la galería de imágenes y vídeos de nuestro teléfono móvil. También existe un submenú de aplicaciones en el que encontramos varias apps como Stitcher o Tune-In con las que poder escuchar podcast de diferentes emisoras del mundo. El Corsa deja atrás el cada vez menos necesario lector de CDs para dar paso a una entrada USB y una conexión Jack, ambas situadas bajo los mandos del climatizador. El precio de este sistema es de tan sólo doscientos cincuenta euros y es compatible tanto con dispositivos Apple como Android.

El bajo coste de este sistema de infotainment tiene que tener algún inconveniente y no es otro que, para mi juicio, la excesiva dependencia del teléfono móvil. Para poder disfrutar del sistema de navegación deberemos tener previamente instalada la aplicación BrinGo en nuestro smarthphone. Sin comentar que desafortunadamente no es una de las mejores opciones que ofrecen este servicio. Además deberemos comprar la versión completa de la app si queremos disfrutar de todas las opciones. Otro punto a mejorar es la reactividad de la pantalla que nos ha parecido algo lenta al navegar por los diferentes menús. En este caso, algunos sistemas multimedia que incorporan ya modelos de su segmento, como el Ford Sync 3 del Ford Fiesta o el Navi System del SEAT Ibiza, nos parecen mucho más fluidos y completos.

A ambos lados de la pantalla encontramos varios botones: en el lado izquierdo los mandos encargados del modo Eco, el asistente de aparcamiento y la calefacción sobre el volante y el asiento del conductor. A la derecha, el botón encargado de accionar los sensores de aparcamiento, el cierre automático y la calefacción del asiento del copiloto.

Conectado en todo momento. El sistema Wi-Fi 4G es capaz de soportar hasta siete dispositivos de manera simultánea. Además, el Corsa cuenta con el popular asistente OnStar de Opel, a nuestro servicio las 24 horas del día para resolver cualquier duda o problema que nos pueda surgir. Desde la típica llamada para consultar en qué punto podemos encontrar una gasolinera, hasta la solicitud de asistencia en carretera.

Un apartado especial merece el completo pack de equipamiento tecnológico relacionado con las ayudas a la conducción que incorpora nuestra unidad de prueba. Entre las ayudas encontramos un interesante Asistente de Reconocimiento de Señales de Tráfico. Este sistema se sirve del Opel Eye, una cámara situada sobre el parabrisas encargada de reconocer las señales de tráfico. Información como el límite de velocidad de la vía por la que circulamos o los diferentes tipo de prohibiciones aparecerá reflejada sobre el cuadro de instrumentos. De esta forma el coche nos mantiene informados en todo momento para tratar de evitar posibles infracciones. Por otro lado, también encontramos un Avisador de Cambio Involuntario de Carril que nos avisa mediante una señal acústica si invadimos cualquiera de los carriles que tenemos a nuestro lado. En este caso también se activará una señal lumínica sobre la parte izquierda el cuadro del Corsa.

En el apartado de la seguridad también tenemos un sistema de Alerta de Ángulo Muerto sobre los retrovisores y un Indicador de Distancia de Seguridad. Este último nos marca sobre la parte central del cuadro la distancia en segundos sobre el vehículo que se encuentra delante de nosotros. Pero sin duda una de las ayudas más interesantes que incluye el Corsa es la Alerta de Colisión Frontal. Este sistema monta un pequeño dispositivo sobre el salpicadero encargado de emitir un aviso sonoro y lumínico si nos aproximamos demasiado rápido al coche de delante. En función del tiempo de reacción que el conductor desee, la alerta de colisión puede configurarse en tres distancias diferentes. Otra de las novedades que más llama la atención es el sistema Park Assist o de ayuda al aparcamiento, que nos da la posibilidad de escoger si queremos aparcar en fila o en batería. En relación también a la asistencia durante el estacionamiento, nuestro Corsa monta cámara de aparcamiento trasera y sensores de proximidad. Estos extras son una gran opción sobre todo en un modelo como el Corsa, pensado para moverse y aparcar en la ciudad durante el día a día.

Motorización: un 1.3 CDTI de 95 para mover al Corsa

¿Realmente merece la pena decantarse por el diésel?

Nuestra unidad de prueba montaba el motor 1.3 CDTI de cuatro cilindros capaz de desarrollar 95 CV de potencia. Contamos con un par de 190 Nm entre las 1.500 y las 3.500 revoluciones para mover los 1.237 kilogramos de este Corsa. A pesar de ser uno de los bloques diésel de menor cilindrada de su categoría (1248 centímetros cúbicos) su comportamiento es bastante bueno. Lo cierto es que este propulsor no es novedad puesto que lleva introduciéndose en la gama Corsa desde hace más de una década. Lógicamente, con el paso de los años ha recibido varias actualizaciones, entre ellas una completa revisión para cumplir con la normativa Euro 6.

Asociado a una caja de cambios manual de seis velocidades y con sistema Start&Stop, el Corsa es capaz de alcanzar los 177 km/h de velocidad máxima y de acelerar de 0 a 100 km/h en 12,3 segundos. No son números para llevarse las manos a la cabeza, pero no es lo que pretende, la deportividad es para el Corsa OPC

Una de las incógnitas más comunes que se nos vienen a la cabeza es si merece la pena comprar un diésel después de ver el buen funcionamiento de los pequeños motores turbo de gasolina. Nuestra versión diésel saldría ganando frente a un gasolina si lo que nos preocupa es el consumo. No obstante, también hay que tener en mente el precio de compra y el posterior mantenimiento.

Comportamiento

El Corsa estrena un chasis completamente nuevo que proporciona una mayor rigidez. El centro de gravedad también ha sido rebajado 5 milímetros. Todo esto lo apreciamos sobre todo en una mejor respuesta cuando circulamos sobre firmes irregulares.

Según el acabado y la mecánica escogida, el Corsa monta dos tipos de suspensión diferentes: Comfort o Sport. Nuestra unidad equipaba la primera opción, bastante equilibrada. En general el comportamiento dinámico es correcto aunque el eje trasero puede resultar algo violento al pasar algún resalto. También se ha mejorado la dirección que se comporta firme aunque no llega a transmitir bien todo lo que ocurre bajo las ruedas. En tramos revirados de montaña tenemos que prestar atención para cuadrar bien los cambios de dirección. En relación al frenado, encontramos discos de freno sobre las cuatro ruedas, siendo ventilados los delanteros.

El motor 1.3 CDTI continúa pecando de ruidoso y aunque mejora bastante respecto a la generación anterior, las vibraciones aún son perceptibles desde el interior, sobre todo en frío. Es un propulsor elástico que ofrece una rápida respuesta sin ser para nada perezoso a bajas revoluciones. De entre las dos motorizaciones diésel disponibles, podemos decir que la opción de 95 CV es la más interesante. Por prestaciones, consumo y trabajo este propulsor funciona mucho más cómodo y desahogado que la versión de 75 CV asociada a una caja manual de cinco velocidades.

La opción diésel de 95 CV asociado a una caja de cambios de seis velocidades se muestra como la más interesante por comportamiento y consumo

El ahorro de combustible se ha convertido en una máxima que cobra mayor sentido entre los modelos con mayor aceptación popular. Como no podía ser de otra forma, el Corsa cumple con esta premisa. El gasto de combustible en carretera se sitúa en los 3.8 litros a los 100 kilómetros con dos personas a bordo. Sobre terreno puramente urbano el consumo es de 5.8 litros, lo cual está realmente bien. Después de una semana en la que el recorrido total incluye, además del citado trayecto por autopista, rutas por tramos de montaña para probar el comportamiento dinámico, sesiones de fotos y un largo recorrido urbano, el gasto de combustible se fija en 6 litros.

Por su parte, la caja de cambios se muestra ágil y bien escalonada. En carretera, la sexta marcha es la mejor amiga del motor que le permite trabajar más desahogado, lo cual favorece lógicamente el bajo consumo.

Conclusiones

Si tuviésemos que definir qué nos ha parecido el Opel Corsa en tres puntos, estos serían: buenas prestaciones, consumos reducidos y eficiencia. Sus 95 CV resultan más que suficientes para un motor actualizado que se comporta realmente bien ante cualquier situación. Es cierto que el buen funcionamiento de la opción 1.0 Turbo con sistema Start/Stop de 115 CV, asociado también a un caja de seis relaciones, nos hará plantearnos el sentido de la variante diésel. Este bloque, a pesar de ser de tres cilindros, emite menos ruido y vibraciones que el CDTI. Aquí es donde dependerá, en definitiva, del número de kilómetros que realicemos en vías rápidas, puesto que los consumos son muy similares.

Nuestra unidad en concreto, ligada al motor 1.3 CDTI y acabado Color Edition, tiene de un precio de salida de 18.480€. Aunque de serie viene con un equipamiento muy completo, la unidad de pruebas tenía muchísimos extras. Todo suma un total de 22.880€. El precio es caro, pero si eliminamos muchos de los extras opcionales que consideramos prescindibles, el precio de compra está en la línea de sus rivales.

Si bien es cierto que el diseño no presenta un cambio radical respecto a la versión anterior, el facelift que recibe la quinta generación del Corsa es un acierto. Como decíamos al principio, la experiencia es un grado. Los treinta y cinco años que han pasado desde que el primer modelo saliese al mercado hacen que apreciemos la evolución con muy buenos ojos. Por otro lado, su completo equipamiento en materia de seguridad y entretenimiento y su precio lo posicionan a la altura de sus rivales e incluso un escalón por encima en algunos casos. No hay que olvidar que nos movemos en uno de los segmentos con mayor competitividad del mercado. Una compra inteligente para todos aquellos que busquen un urbanita completo y equilibrado que también te permita salir de la ciudad sin problemas.

En Planeta del Motor: Prueba: Nissan Juke 1.5 dCi Tekna – hasta arriba de equipamiento | Prueba: Opel Corsa OPC – ¿está entre los mejores GTI actuales?

Sobre el Autor

Javier Jiménez

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