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Prueba Nissan Micra N-Connecta IG-T, el resurgir de un utilitario convencional

Durante el pasado año, el mundo presenció el crecimiento de un segmento que hasta el momento nadie había pisado: el conocido como B-SUV. De pronto, la mayoría de las ciudades de nuestro país se vieron copadas por una oleada de pseudo-utilitarios con carrocería de apariencia todoterreno y muchas opciones de personalización que parecían haber acabado de resolver la necesidad que los utilitarios cubrían. Pero con el coche que hoy analizamos en nuestro Planeta, nace una nueva esperanza para revolucionar el segmento de los utilitarios tradicionales que tan amenazado se está viendo.

Con su nuevo Micra, Nissan presenta una alternativa tremendamente diferencial si lo comparamos con los perros viejos del sector (Volkswagen Polo, Opel Corsa, Ford Fiesta…) y que si por algo destaca es por su atrevido diseño y sus múltiples opciones de personalización. Aquellos que recordáis al Micra como un coche simple y sin nada emocionante debéis pasar página, porque gracias al desarrollo conjunto con Renault, el renovado utilitario de la marca japonesa tiene mucho que decir.

Primeras impresiones que marcan

A la hora de ir a recoger la unidad que pudimos probar durante una semana, nos dimos cuenta al llegar al concesionario de un lote de Micras de nueva hornada con el mismo aspecto exterior, todos ellos pintados en blanco, muy convencionales. Pero cual fue nuestra sorpresa al ver que uno de los compañeros de Nissan España sacaba de más a dentro del taller una unidad en un impactante azul pitufo y que acto seguido nos entregaba las llaves junto con sus más sinceros deseos de que lo disfrutásemos.

Ahí es a donde queremos llegar. La gran baza del nuevo Micra (en el exterior) no es otra que su renovado diseño, muy bien complementado con toda la gama de opciones de personalización disponibles para este peculiar utilitario. Será difícil encontrar dos Micras iguales, pero lo que sí resultará sencillo será encontrar una configuración que se adapte a los deseos del comprador. Si nos adentramos en su configurador, encontraremos más de 15 versiones distintas que habilitan ciertos elementos de diseño exterior junto con algunos extras en el habitáculo a medida que incrementa el precio. Nissan apuesta por la flexibilidad, y esto es evidente y de agradecer. No todo el mundo busca lo mismo en un vehículo, y basta ver el abanico de opciones para comprenderlo.

Más de 15 versiones distintas para un Micra tan personal como su propietario 

Nuestra unidad resultó ser la versión N-Connecta con el acabado Skyline, que fija el color de la pintura en un Power Blue, mucho más claro y brillante de lo que cabe esperar al ver la muestra en el configurador, y que se combina con embellecedores de retrovisores exteriores, molduras laterales y embellecedores del parachoques delantero y trasero en un color plateado denominado Vibrant Chrome, también aplicado sobre las llantas de 17 pulgadas. Las ópticas delanteras cuentan con luces LED diurnas en forma de flecha, un toque de diseño realmente llamativo, que se apagan al encender los faros de cruce. Os adelantamos ya que el precio recomendado de dicha unidad es de 19.570€, que se quedan en unos más razonables 14.770€ debido a una oferta vigente en la web de la marca.

Y como las comparaciones son inevitables, es necesario enfrentarlo a su rival más directo y con el cual comparte algo más que mecánica y aspecto. Así es, el nuevo Micra y el nuevo Renault Clio son hermanos de distinta madre, fruto de la cada vez más evidente fusión entre ambas marcas. Y el resultado es más que favorable para los japoneses, no sólo por la presumible reducción en los costes de desarrollo y fabricación del coche, sino porque también beben de la contrastada fórmula ganadora de la que el utilitario francés hace gala.

Renault centra, Nissan remata. El Micra parece estar por encima de su homólogo francés

Y lo cierto es que en algunos aspectos incluso la mejora. Es verdad que es una cuestión de gustos, pero según la humilde opinión del que está detrás de estas líneas, el aspecto exterior del Nissan es más sugerente y atrevido que el del Renault. Tanto en el frontal como en su parte trasera, las líneas fluyen adecuadamente y le aportan una sensación de robustez muy particular. Y como os contaremos a continuación, tanto estéticamente como funcionalmente, el interior del nuevo Micra también logra mejorar la sensación de calidad percibida respecto al utilitario francés, con un uso menos notable de plásticos de tacto duro.

Finalmente, y a modo de comparativa con la generación anterior, debemos resaltar que el nuevo Micra es 17 cm más largo, casi 8 cm más ancho y cerca de 5,5 cm más bajo, lo que fija las cotas de este segmento B en 3’99 metros de largo, 1’79 de ancho y 1’46 de alto. Ahora el Micra ya no es tan “micro”.

Un interior de contrastes

El habitáculo del nuevo Micra genera opiniones divididas. Nada más abrir la puerta del conductor, vienen a nuestras mentes las mismas buenas sensaciones de diseño exterior que Nissan ha conseguido. Por encima de todas las cosas positivas que encontramos en él, la simplicidad de sus líneas y la juventud de su diseño vuelven, nuevamente, a condicionar nuestra opinión sobre alguna de las flaquezas que encontramos en su interior. Puede parecer algo problemático, pero creemos que en absoluto es algo malo. De hecho, es hasta necesario que los puntos negativos desaparezcan de nuestra memoria al fijar nuestra vista en los logrados aspectos de los que el Micra puede presumir, consiguiendo que disfrutemos del rato de conducción mientras estamos a sus mandos.

Bien diseñado y muy funcional. Agradable tanto a la vista como al tacto

La renovación en los interiores en Nissan está alcanzando unos niveles de calidad muy interesantes. Vemos esto reflejado, por ejemplo, en el nuevo volante disponible en toda a gama, con una relación de tamaño, aspecto y tacto sensacional. Da gusto verlo, da gusto tocarlo y es igual de agradable manejarlo. Entramos un poquito en el territorio de la maniobrabilidad, pero la suavidad y precisión de la dirección termina de completar esta singular experiencia para el tacto que nos ofrece el conjunto de la dirección del nuevo Micra. La posición y ergonomía de los pedales también está muy lograda. La pivotación entre freno y acelerador con el pie derecho es sencilla, pues ni el gas queda muy atrás en un mal ángulo, ni el freno está excesivamente adelantado. Diferente es la historia con la palanca de cambios, sin embargo. El aspecto es bueno, pero lo que parece ser un defecto de fabricación choca un poco con el resto de ajustes del interior, que son, en general, bastante buenos. A esto habría que añadir que el tacto del cambio no es muy preciso, resultando algo chicloso a veces.

Los relojes del salpicadero continúan con la dinámica de sencillez del interior. Son fáciles de leer, al igual que la pantalla TFT que encontramos entre ambos, a cuyos ajustes accederemos desde los controles del volante. La luminosidad del cuadro de instrumentación es variable, y se puede ajustar desde la botonera que encontramos a la izquierda de la columna de dirección, junto con el botón para resetear el odómetro. La pantalla de infoentretenimiento de 7 pulgadas no está en una posición tan elevada como en otras alternativas del segmento, pero aún así es correcta. Su lectura se facilita gracias a la ligera inclinación que la hace sobresalir de la línea natural del salpicadero, detalle fundamental al atender a las indicaciones del GPS incorporado en esta versión N-Connecta. Igual de sencilla es su utilización y navegación a través de los diferentes menús y apartados multimedia, aspecto muy logrado por parte de la firma japonesa. Una curiosidad que nos ha llamado tremendamente la atención es la clara asimetría que presentan los elementos de la consola central. Parece que se encuentran fuera de sitio vistos desde la parte trasera, pero suponemos detrás de su disposición se hayan cuestiones de practicidad.

El nuevo Micra está a la moda y poco tiene que envidiar a los veteranos del segmento

Justo debajo de la pantalla nos encontramos con los controles del aire acondicionado. Una vez más, dichos diales son sencillos de aspecto y de interpretación, pero el sistema entero esconde una curiosidad. Después de llevar un rato circulando, cuando el motor está a tono, que es cuando el aire comienza a funcionar correctamente, resulta que la graduación de la temperatura apenas tiene efecto. Me explico. Subir el aire de 22ºC a 23 no vale de nada. Bajarla de 23ºC a 19 tampoco. Sólo si vamos de un extremo al otro del rango de temperatura notaremos diferencia, pero el problema es que en este caso la diferencia se exagera. Si en invierno tienes frío y quieres compensarlo, es posible que a los 10 segundos te arrepientas de tu decisión. Pero con todo y con eso, después de un tiempo acabas aclimatándote.

En el interior, el crecimiento en longitud y anchura que comentábamos antes se nota. El habitáculo resulta amplio y confortable en las plazas delanteras, y ya que mencionamos la confortabilidad, hay que hablar de los asientos. Vienen cubiertos con una tapicería temática a juego con las tonalidades que envuelven al Micra y que pueden o no gustar, pues es algo muy poco común. Pero a la hora de la verdad, confieren un agarre y una sujeción muy sorprendente, envolviendo totalmente la zona lumbar. Algo realmente impactante en un coche de su talla. Sin embargo, la caída del techo y la disminución en la altura general del Nissan hacen muy complicado su acceso por las puertas posteriores (gracias a Andrés y a su chichón por confirmarlo), aunque una vez dentro queda algo de margen para la cabeza.

También hemos notado, como consecuencia de su nueva apariencia, que la visibilidad trasera queda algo comprometida debido al tremendo grosor del pilar C, factor que exige que hagamos un buen uso de los retrovisores y de la cámara de visión trasera en las maniobras de aparcamiento. Parte de la culpa de ésto la tiene la posición del tirador exterior de las puertas traseras, puesto que está incorporado en el marco de la ventana, y también resta mucha visión a los viajeros de la zona posterior. Aprovechando que mencionamos el apartado de la visión, hay que puntualizar una de las grandes pegas de su interior: la ausencia de elevalunas eléctricos traseros, pues esto puede resultar un factor diferencial a la hora de la compra. Finalmente, comentar que el tamaño y diseño del maletero son muy correctos. Sus 300 litros de capacidad le sitúan en la zona media de la tabla, y podrá albergar sin problemas las cargas del día a día.

Aptitudes dinámicas: aprobado con nota

La unidad que pudimos probar equipaba el motor tricilíndrico de gasolina de 0’9 litros turboalimentado que rinde 90 CV a 5.500 vueltas, pero todo su par (140 Nm) lo obtenemos a las 2250 rpm, justo en la franja de entrada del turbo. Dichas cifras dan a entender en qué régimen de revoluciones debemos mantener al pequeño IG-T para poder disfrutar de algo más de eficacia. El propulsor cumple realmente bien con las exigencias que se le puedan plantear durante la jornada, ya sea en autopista, donde las recuperaciones para los adelantamientos no son en absoluto malas, o en ciudad, un entorno más favorable. La suavidad en todo momento es estupenda, y un buen trabajo de insonorización hace que no lo escuchemos más de la cuenta. Aunque, como el resto del coche, el motor del Micra también esconde curiosidades. Y es que, después de pasar la noche a la intemperie, y tras arrancarlo y darle unos minutos de cuartelillo, notamos que a poco que apoyemos el pie en el acelerador, el motor responde con algo de brusquedad, pero todo esto se suaviza cuando alcanza algo más de temperatura. Cosa de los motores pequeños, supongo.

Los consumos que ofrece el 0’9 litros gasolina son buenos, todo lo reducidos que cabría esperar en un coche del tamaño del Micra y con dicha mecánica. En autovía, circulando a velocidad legal, la cifra de consumo no supera los 4’8 litros por cada 100 kilómetros recorridos, y en ciudad veremos cómo inevitablemente el medidor se queda en torno a los 6’0 litros a los 100, que de todos modos siguen siendo datos muy favorecedores. Parece ser que los tricilíndricos de gasolina comienzan a ser una alternativa real a los pequeños bloques diésel, algo a tener en cuenta en los tiempos en los que vivimos, con todo el dilema del gasoil en el aire.

Tricilíndricos gasolina, eficacia demostrada

Y si el motor cumple con lo esperado, la puesta a punto del chasis y suspensión resulta ser una grata sorpresa. Este nuevo Micra oscila con éxito entre la comodidad en ciudad y la firmeza en situaciones algo más exigentes, sabiendo lidiar bien con las irregularidades del asfalto sin permitir un excesivo cabeceo en curvas. Se siente bien apoyado en el suelo, y transmite una muy buena sensación de seguridad. Y como adelantábamos antes, el buen tacto de la dirección ofrece una experiencia de manejo redonda. Es posible que en algunas ocasiones se sienta muy ligera, pero para la circulación por ciudad, toda esta asistencia es bien recibida. De igual manera, el reducido perfil de sus neumáticos de cara a ofrecer una mejor apariencia exterior no compromete en absoluto la comodidad al rodar por firmes en mal estado.

El sistema de frenado también está al nivel del resto de componentes del tren motriz del nuevo Micra. Montando frenos de disco en el eje delantero y frenos de tambor en el trasero, los escasos 1.100 kg de masa del Nissan no suponen ningún problema para dicha configuración siempre y cuando tratemos al coche como lo que es: un pequeño utilitario. Simplemente por poner una pega, aunque no concierne a ningún detalle funcional, diría que otro juego de frenos de disco en el eje trasero realzaría algo más el diseño exterior del Micra, pues debido a sus generosas llantas de 17 pulgadas, los frenos de tambor dan la impresión de que atrás todo está un poco vacío. Pero como en estos mundos del segmento B prima el ahorro, la elección de los japoneses es totalmente comprensible.

Tecnología puntera en un utilitario bien N-Connetado

Pasamos ahora a hablar con más detalle del carácter tecnológico del nuevo Micra. Y es que con la actualización general que ha recibido el utilitario japonés, llegan también interesantes mejoras que le hacen estar entre uno de los coches más “listos” de su segmento. El sistema de infoentretenimiento cuenta, como no podría ser de otra manera, con tecnología Bluetooth para poder operar el sistema “manos libres” y atender con seguridad a las llamadas mientras estamos en marcha. Igualmente, a través de esta conexión, podemos reproducir música que tengamos almacenada en nuestro smartphone o disponer de servicios de streamingJusto encima del hueco portaobjetos central encontramos un puerto USB tanto para cargar el móvil como para usar las aplicaciones Apple Car Play o Android Auto, dependiendo del sistema operativo que tengamos. Una entrada AUX también está disponible para una conexión más tradicional.

Nissan Micra: a la última en todo. También en tecnología 

En el apartado del audio encontramos una notable peculiaridad. El Micra N-Connecta cuenta de serie con el Pack Tech, dentro del cual está el el sistema de audio BOSE Personal Space. Y a pesar de que parece un extra de gran valor, tiene un claro motivo de existencia. El nuevo Micra no dispone de un solo altavoz más allá de los asientos delanteros, encontrando sólamente 4 repartidos por todo su interior. Y dos de ellos están en el reposacabezas del conductor. Curiosamente, además de ser funcional, es una de las señas de diseño más diferenciales de todo el interior. Es igual de capaz de crear una cortina de sonido para hacer que te sientas envuelto en tu música como de captar por completo la atención de tus amigos. En general, la experiencia auditiva es bastante satisfactoria, y no echarás en falta una pareja más de altavoces. Pero ciertamente, este Nissan no es la mejor opción disponible en el mercado para practicar el “parkineo”.

En cuanto a seguridad, Nissan ha tomado el relevo de las grandes marcas haciendo del Micra un utilitario que cuida de sus ocupantes mejor que otros vehículos del segmento. Dos elementos de seguridad activa que ya conocemos bien vienen equipados de serie en la versión que probamos, siendo éstos sistemas el aviso de cambio involuntario de carril y el sistema inteligente de anticolisión frontal. El primer sistema resulta eficaz y cumple con su función correctamente, pues avisa casi inmediatamente en el momento en el que atravesamos la línea correspondiente si no indicamos el cambio de carril con los intermitentes. A pesar de que no es capaz de corregir la dirección como sí consiguen otros modelos del mercado, transmite una intensa y peculiar vibración al volante que nos hace creer que estuviésemos jugando a algún juego con dicho periférico. De igual manera, el avisador de colisión frontal advierte mediante señales acústicas y visuales pero no corrige, y tiende a llamar la atención con frecuencia a aquel al que le guste frenar fuerte.

¿Veredicto final? Un utilitario a tener muy en cuenta

Llega el momento concluir brevemente con unas anotaciones finales después de toda la información que hemos querido transmitiros tras nuestro tiempo de prueba con el Nissan Micra. Y como no podía ser de otra forma, es necesario citar nuevamente el precio para que este detalle condicione estas últimas opiniones sobre este peculiar utilitario, pero en este caso para bien. Como apuntábamos antes, su PVP es de 19.570€, que según el configurador se pueden quedar en unos más razonables 14.770€ al aplicar una oferta concreta.

Si hubiese que destacar algo de entre todos los aspectos buenos que conforman el conjunto del nuevo Micra, éste debería ser su logradísimo diseño, tanto interior como exterior. Lejos de los convencionalismos y de las clásicas formas de los utilitarios, el Micra resulta una alternativa tremendamente diferencial para aquellos que no quieran algo que ya está muy visto. Sus múltiples opciones de configuración son también un gran valor añadido, pudiendo hacer de este Nissan algo tan personal como una prenda de ropa. Sin duda la firma japonesa apostó fuerte por el restyling del modelo más pequeño de su familia, pero creemos que esta jugada les reportará un balance positivo.

Y de la mano del genial envoltorio de este curioso caramelo azul, también nos quedamos con su textura interior. Nos referimos concretamente a las aptitudes dinámicas de las que puede presumir el nuevo Micra. Sí, y decimos puede, porque hay motivos para ello. Es suave en ciudad, tanto por mecánica como por suspensión, es cómodo y seguro en autovía y podrá hasta complacer al que lo conduzca en carreteras secundarias. Y además, sus consumos son reducidos. ¿Que más se puede pedir?

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Sobre el Autor

Miguel Benito

De la capital. Estudiante de ingeniería del automóvil. Convirtiendo los sueños en realidades. Desde pequeño trasteando con todo tipo de cosas que tenían ruedas. Ahora, tengo la oportunidad de hablar sobre un tipo concreto de máquinas apasionantes: los coches.

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