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Prueba: Mitsubishi Space Star. Fiel compañero

En esta ocasión os traemos la prueba del Space Star, la propuesta de Mitsubishi para el saturado segmento de los urbanos. Concretamente se trata de la versión 120MPI con acabado Motion, que es como veremos la opción más equilibrada del modelo. Cabe destacar que el Space Star representa aproximadamente un 10% de las ventas de Mitsubishi en España, posicionándose como tercer modelo más vendido de la marca. Veamos qué argumentos nos presenta este pequeño japonés.

DSC_7856¿Qué tenemos entre manos?

Datos técnicos

El propulsor es un tricilíndrico 1.2 12v gasolina atmosférico que ofrece 80 CV y 106 Nm de par, disponibles a las 6.000 y 4.000 rpm respectivamente. Anuncia una velocidad máxima de 180 km/h y un tiempo en el 0-100 km/h de 11,7 segundos, mientras que el consumo medio homologado es de 4,3 litros a los 100 km (5 en uso urbano y 3,9 en uso extraurbano). Este motor es la última evolución de la ya conocida familia 3A9 que estrenó el Mitsubishi Colt en 2003.

DSC_7735Una característica muy destacable es su reducido peso, pues marca en la báscula tan solo 845 kg en vacío. En España sólo tenemos la opción de la caja de cambios manual de 5 velocidades, aunque en otros mercados hay posibilidad de montar una caja automática. Las relaciones de marchas son exageradamente largas, muestra de ello es que podemos llegar a 100 km/h en segunda velocidad.

El sistema de frenado consiste en unos frenos de disco de 229 mm en el eje delantero y frenos de tambor en el eje trasero, que cumplen su misión satisfactoriamente.

DSC_7683-LargeDiseño exterior e interior

Cuando nos montamos en el interior es patente el uso de plásticos duros allá donde mires. Sí, es obvio que otros materiales resultan más agradables al tacto y a la vista, pero teniendo en cuenta que son plásticos de buena calidad y que los ajustes son realmente buenos  podemos darle la vuelta a la moneda. Estoy bastante convencido de que tras varios años de uso estos materiales permanecerán intactos, ya que este tipo de plástico es muy desdolido.

Fijándonos en los detalles, a la izquierda del volante disponemos de una botonera para ajustar los retrovisores eléctricos, la altura de las luces y desactivar el ‘Start & Stop’. El volante multifunción dispone de controles del equipo de música, manos libres y control de velocidad.

Mitsubishi_Space_Star_Interior

En el cuadro de mandos, a parte del velocímetro, el tacómetro y la pantalla de información, nos encontramos el asistente de conducción ecológica (denominado ECO Drive), que mediante un cuatro luces nos indica si estamos realizando una conducción eficiente. El coche también nos indica cuándo subir o bajar de marcha, aunque con unas flechas ridículamente pequeñas.

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Pese a que el volante es únicamente regulable en altura, no es difícil encontrar una postura de conducción en la que estemos cómodos, ya que el asiento sí tiene todos los ajustes necesarios. Hay huecos suficientes para dejar nuestros objetos, aunque he echado de menos una consola central con apoyabrazos.

Una de las características más destacables de este modelo es que aún teniendo un reducido tamaño por fuera, el espacio interior está muy bien resuelto. En las plazas delanteras tenemos amplitud de sobra, pero lo que realmente me ha sorprendido son las plazas traseras. Estando el asiendo del conductor regulado para mi altura (1,85 metros), detrás tengo espacio más que suficiente para las piernas (ya lo quisieran algunos coches de segmentos superiores), aunque en cuanto a altura libre al techo mi altura es el límite para ir con comodidad. Por su parte, el maletero de 235 litros nos será suficiente para el día a día contando con formas bastante aprovechables, pudiendo además abatir los asientos para ampliar el volumen.

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Sin embargo, hay ciertos elementos a mejorar, como la tornillería a la vista en los huecos de las puertas o los botones del cierre centralizado, que nos hacen recordar tiempos pasados.

DSC_7807-LargeContinuando con el exterior, la estética resulta un tanto anodina y nos recuerda al Nissan Micra de anterior generación. Recorriendo visualmente su silueta vemos varios detalles, como los faros antiniebla (con luz diurna integrada), los pequeños adornos con forma de branquias en los laterales o las llantas de aleación de 15 pulgadas. Tanto en la puerta del conductor como en el portón del maletero disponemos de un botón para abrir y cerrar el coche sin necesidad de sacar la llave del bolsillo, mientras que en la puerta del copiloto hay una cerradura tradicional por si el sistema falla. El aspecto a mejorar más destacable es el hueco que hay sobre la matrícula trasera, en el que echamos de menos un embellecedor.

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Ciertas formas en la carrocería y elementos como el alerón trasero son seña del trabajo realizado en el apartado de aerodinámica. Muestra de ello es que el coeficiente aerodinámico (Cx) es de 0,27, un valor realmente bueno para su categoría. Si este número no te dice nada, piensa que el Cx es directamente proporcional a la resistencia aerodinámica del coche (que es de en torno al 80 % de la resistencia total). En otras palabras, comparándolo con un coche con 0,32 Cx (como el Mitsubishi ASX), la resistencia total al avance se reduce en aproximadamente un 12%.

Mitsubishi_Space_Star_AleronPrecio y equipamiento

Aquí la marca nos lo pone fácil, ya que sólo podremos elegir entre dos opciones de equipamiento cerrado: o la versión 100 MPI con acabado Challenge o la 120 MPI con acabado Motion. Está disponible en cuatro colores: Blanco Polar, Rojo Orient, Negro Amethyt y Gris Eisen (como la unidad que se muestra en las imágenes). Únicamente el color blanco no tendrá sobrecoste, mientras que si optamos por cualquiera de los otros tres deberemos desembolsar 300 euros.

El equipamiento de la versión que nos ocupa, la 120 MPI, es uno de sus puntos fuertes. Los elementos más destacados son el sistema de apertura y encendido sin llave, control de velocidad de crucero, climatizador automático y los sensores y encendido automático de luces y limpiaparabrisas. También disponemos de elevalunas eléctricos en las cuatro puertas, cristales traseros oscurecidos, anclajes ISO-FIX en los asientos traseros y llantas de aleación de 15 pulgadas. No dispone de rueda de repuesto, recurriendo al ya clásico kit antipinchazos (aunque existe la posibilidad de comprarla por 150 euros).

DSC_7746De conectividad también vamos bien servidos, contando con entrada auxiliar y puerto USB, además de manos libres mediante conexión Bluetooth. El equipo de sonido cuenta con cuatro altavoces y reproductor de CD, que ofrecen una calidad algo justa.

El precio de esta versión parte de los 11.900 euros, pero que con las promociones actuales quedan en 9.450 euros, incluyendo PIVE y promoción por financiación de la marca. En el caso de la versión 100 MPI, los precios se reducen en 900 euros.

Las diferencias entre las versiones 100 MPI y 120 MPI son notables, ya que cambia tanto el propulsor como el equipamiento incluido. La versión inferior no dispone, por ejemplo, del control de crucero, sensores de luz o lluvia, climatizador, entrada sin llave ni de elevalunas eléctricos en las puertas traseras. Además, el motor pasa de ser un 1.2 a un 1.0 (también tricilíndrico) que entrega 71 CV y 88 Nm de par. Quizás pienses que la diferencia en prestaciones no es significativa, pero si salimos de la ciudad estoy seguro de que echaremos de menos esa potencia extra. Es por ello que la versión que recomendaría es la 120 MPI, los 900 euros de diferencia están más que justificados.

En marcha

Callejeando por la ciudad

Está claro que el hábitat natural del Space Star es la ciudad. Basta con hacer unos kilómetros para darnos cuenta que la configuración de las suspensiones es muy blanda. Por un lado, lo agradeceremos al sobrepasar los típicos resaltos o si circulamos por una calle con un pavimento deteriorado, pero permiten que la carrocería balancee en exceso, lo que se convertirá en un contra cuando salgamos de la urbe.

Como es habitual en este segmento, el radio de giro es muy reducido (4,6 metros) para ayudarnos a maniobrar (por citar un ejemplo comparativo, el radio de giro del ASX es de 5,3 metros). El volante tiene 3,5 vueltas entre topes, proporcionando cierta lentitud e imprecisión a los cambios de dirección.

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En lo que se refiere al motor, aunque la potencia máxima la entrega a altas revoluciones, nos permite movernos por debajo de las 2000 rpm con suficiente soltura, lo que es de agradecer. El sistema ‘Start & Stop’ funciona correctamente, ayudándonos a reducir los consumos de los que os hablaremos más adelante. Además, en la pantalla de información podemos ver cuánto tiempo ha estado parado el motor por acción de este sistema.

La visibilidad es correcta en todos los ángulos, siendo de agradecer los retrovisores de grandes dimensiones.

DSC_7741Vías rápidas

Si en recorridos urbanos se mueve como pez en el agua, fuera de la ciudad se encontrará menos cómodo. No os confundáis, es un coche capaz de circular fuera de la ciudad, pero con algunos inconvenientes. Uno de ellos es que mientras en ciudad no precisamos de mayor potencia, si nos vemos en la situación de tener que realizar un adelantamiento en carretera secundaria, necesitaremos mucho espacio y tiempo para realizar la maniobra con seguridad. El otro, como os adelantaba antes, es que el balanceo lo hace algo inestable en viento cruzado o curvas cerradas. Esto no compromete en ningún momento la seguridad, pero puede resultar molesto.

Mitsubishi_Space_Star_SuspensionOtro aspecto a mejorar son los asientos de las plazas posteriores, que al no tener absolutamente nada de soporte lumbar no son ideales para largos viajes. Para ganar algo más de altura al techo, se podría haber optado por rebajar la altura de los asientos unos centímetros. Hay espacio suficiente de sobra para cuatro adultos, siendo la plaza central trasera sólo recomendable para trayectos cortos.

DSC_7799A velocidad legal de autovía el mayor ruido presente es el proveniente del motor, estando mejor aislado de lo que me esperaba. Los consumos, como veremos más adelante, tampoco se disparan.

Dicho esto, ¿me atrevería a hacer un viaje de 600 kilómetros con este Space Star? Respuesta rotunda: sí. Evitaría pasar por puertos de montaña e intentaría no tener que llevar a ningún adulto en los asientos traseros, pero es un coche capaz de salir de la ciudad sin mayor problema.

Consumos

Una característica general de los motores tricilíndricos es que son muy sensibles a la forma de conducción. Me explico. Si aceleramos sin compasión, subiéndolo de vueltas y haciendo una conducción espirituosa, los consumos se dispararán desproporcionadamente. No obstante, si nos esforzamos en realizar una conducción eficiente, podremos conseguir consumos realmente bajos.

Por ello, tracé un recorrido 100% urbano de unos 15 kilómetros que luego repetí dos veces. La primera lo hice sin tener ningún cuidado en obtener buenos consumos, sin hacer el bestia, pero tampoco anticipándome a las paradas ni cambiando a bajas vueltas. El resultado fue de 6,8 litros a los 100 km. En la segunda vuelta hice una conducción lo más eficiente posible, obteniendo un consumo de 5,3 l/100 km.

DSC_7941Lógicamente, en nuestro día a día es difícil obtener ese consumo de 5,3, ya que hay que tener mucho cuidado para llegar a él. Sin embargo, podemos llegar a la conclusión de que teniendo un mínimo de cuidado, podemos movernos en consumos del orden de 6 l/100 km en ciudad.

Cuando salimos a vías rápidas, poniendo el control de crucero a 120 km/h y buscando un recorrido sin grandes desniveles, los consumos rondan los 5,5 l/100 km, mientras que si bajamos el ritmo a los 100 km/h logramos bajar de los 5 litros. Teniendo en cuenta un escenario real, con las aceleraciones en las incorporaciones, desniveles y tráfico denso, nos moveremos entre los 5,5 y 6 litros.

Ojo, al tomar datos de consumos debemos tener cuidado, ya que el coche tiene una función de puesta a cero automática que puede confundirnos.

Mitsubishi Space Star MY2016

Hace unos meses Mitsubishi presentó en el Salón de los Ángeles una renovación del Space Star. No es una nueva generación, si no un restyling, que aporta cambios estéticos tanto en el exterior como en el interior, además de un mejor rendimiento del motor. Podremos hacernos con este Space Star actualizado a partir de marzo de este mismo año.

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Conclusiones

Este Space Star me parece una acertada mezcla entre pasado y presente, ya que si dejamos de lado el equipamiento y el motor, bien podría haber sido un coche lanzado hace varios años. Esto tiene su cara negativa y su cara positiva. El lado negativo es que para quien valore estar a la última, el diseño y la posibilidad de personalización, no lo encontrarán un producto interesante. Ahora bien, para quien busque un coche para el día a día que sea polivalente, desdolido y que no nos dé sorpresas desagradables, este puede ser su coche ideal.

La sencillez de su mecánica y el robusto interior hacen de este Space Star, como decía, un coche ‘de los de antes’. Un coche pensado para durar y en el que además no nos faltará de nada. Un fiel compañero.

Hay infinidad de rivales en el segmento de los urbanos, pero el Mitsubishi Space Star es sin duda una opción a tener muy en cuenta. Con una suspensión más equilibrada y unos asientos traseros algo más bajos y un mínimo de soporte lumbar estaríamos ante un producto redondo. Equipamiento, consumos y espacio interior son sus mejores bazas.

Mitsubishi_Space_Star_Planeta_Del_Motor

Fotografías por Carlos Herranz Sanz – @CarlosHerranzSz

Sobre el Autor

Fernando Poveda

Me encanta todo lo que está relacionado con los coches, desde la técnica que hay tras ellos hasta conducirlos en cualquier tipo de escenario. Estudio Ingeniería Mecánica con la ilusión de poder trabajar algún día en el mundo del motor.
Comments (2)
  • Ander Arribillaga

    Muy completa la prueba (introduzca aquí una mano con el pulgar hacia arriba).

    En cuanto al coche en sí, me gusta mucho porque me recuerda al Orion del 93 que tenemos en la familia (el último Orion de Ford). Es un coche simple, que tiene lo básico, que te obliga a anticiparte (más el Orion con sus 90cv cuando era nuevo y que pasa por poco de los 1000kg). Es una vuelta a lo esencial.

    Lo mejor de todo, es que si Mitsubishi quisiera (que va a ser que no), con un par de cambios (caja más corta, amortiguadores/estabilizadoras/puesta a punto más deportiva) este cochecillo sería una pelotilla muy divertida de conducir gracias a su ligereza (no necesita más motor). Seguramente se parecería al Clio de primera generación.

    • Fernando Poveda

      Gracias Ander! 🙂

      De acuerdo en todo lo que dices, es un coche para utilizar como herramienta del día a día. También pensé lo del Space Star “GTI”… Con un turbo y una suspensión a la altura sería una pasada.

      Un saludo!

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