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Prueba KIA pro_cee’d GT: ¿un simple compacto deportivo o un auténtico GTI?

Si tuvieseis que elegir un compacto del segmento C, ¿cuál sería? ¿Lo tenéis claro? Reconozco que, si me viese en la tesitura, o si me piden consejo, lo tendría que pensar muchísimo. Las opciones son numerosas y eso, a priori, siempre es bueno para el cliente. A los veteranos Volkswagen Golf, Opel Astra, Ford Focus, SEAT León o Renault Megane les ponen las cosas cada vez más difíciles los venidos de Asia: Mazda 3, Hyundai i30, KIA cee’d… El cliché de barra de bar de que los coreanos son peores -hace unos cuantos años en parte justificable quizá por la calidad de los pobres acabados- creo que ha quedado desmontado completamente a base de mejoras sustanciales en los últimos años. Y una de las mejores muestras es el KIA pro_cee’d GT que hemos probado.

El KIA cee’d se presentó en el año 2007 como la nueva apuesta de la marca coreana para competir en uno de los segmentos más disputados y que más ventas se lleva. Un mercado interesante en el que, en nuestro continente, toda marca generalista tiene que estar presente sí o sí. La gran afluencia de competencia obliga a hacer un producto realmente bueno si quieres llevarte una parte del jugoso pastel. Para conseguirlo, KIA se puso manos a la obra y lanzó el cee’d, que suponía un salto importante respecto a su antecesor, el Cerato, tanto en diseño -más enfocado a los gustos europeos- como por calidad de materiales y acabados y la dotación de equipamiento.

Sin embargo, no fue hasta 2012 con la segunda generación cuando por fin vimos un diseño hecho por y para Europa, mucho más atractivo. A finales del año 2015, la gama cee’d recibió una actualización con la que estrenó motores tricilíndricos de 1 litro y 100 ó 120 CV (y que nosotros pudimos probar), añadía más equipamiento aún, recibía un nuevo cambio automático de doble embrague, además de pequeños cambios estéticos y ligeros retoques en el apartado de suspensiones. Estos cambios afectaban a toda la gama, tanto a la carrocería de cinco puertas como a la familiar (Sportswagon) y a la de tres, llamada pro_cee’d. Y la prueba que os traemos aquí es la de la versión más potente de toda la gama: el KIA pro_cee’d GT.

KIA pro_cee’d: gama actual, motorizaciones y precios

Antes de entrar en vereda, hagamos un breve repaso a la gama que conforma la versión de tres puertas del compacto coreano. Actualmente se puede adquirir un pro_cee’d desde 17.850 euros, que con los diversos descuentos y campañas de la marca se pueden quedar en algo menos de 12.000. Se puede elegir entre tres motorizaciones de gasolina: un 1.4 CVVT de 120 CV, o el más nuevo 1.0 T-GDi, un motor tricilíndrico de inyección directa disponible con potencias de 100 o 120 CV. Por otra parte se puede optar por el bloque diésel 1.6 CRDi disponible también en dos versiones distintas: 110 o 136 CV.

Hay cuatro niveles distintos de acabado: Concept, Drive, Tech y GT Line. Este último es el que intenta imitar a base de decoros estéticos a la versión más potente que nosotros hemos probado y que es el tope de la gama: el pro_cee’d GT de 204 CV, que está disponible actualmente desde 23.701 euros. ¡Hora de descubrir el coche!

Diseño: ¿En qué se diferencia un KIA pro_cee’d GT de un GT Line?

Un pro_cee’d con equipamiento GT Line puede engañar a los ojos del que no esté puesto a la última o sea un entendido en esto de los coches, es cierto. Pero hay varios detalles con los que no confundiremos nunca más un pro_cee’d GT de 204 CV de un pro_cee’d GT Line que quiere aparentar serlo. Con el equipamiento GT Line se montan parachoques deportivos -así los llama KIA-, doble tubo de escape cromado, faros traseros LED y faldones laterales. En el interior de un GT Line hay acabados y costuras exclusivas de esa línea de equipamiento.

Las diferencias respecto a un pro_cee’d GT pueden ser sutiles, pero si nos fijamos bien, son decisivas. En el pro_cee’d más potente, las llantas de 18 pulgadas tienen un diseño exclusivo para esta versión, y en el frontal se pueden divisar dos detalles esclarecedores: por un lado, el emblema GT en la parrilla; por otro, el labio inferior pintado en rojo en la parte baja del frontal, que abarca toda la longitud de una toma de aire de mayores proporciones que en el resto de versiones. Este cambio en las formas de la toma de aire afecta al diseño del parachoques, aunque este detalle puede ser más difícil de atisbar a simple vista. ¿Y qué hay del interior?

Nos subimos al pro_cee’d GT: unos asientos Recaro nos dan la bienvenida

No exageraría si digo que los asientos Recaro, tapizados en cuero y Alcantara, son una de las mejores cosas del coche. Creedme, son notablemente buenos: agarran bien cuando pasamos el rato tomando curvas y son muy cómodos cuando hacemos largos viajes por autovía. Cuentan, además, con regulación lumbar eléctrica y la única pega es que quizá sean demasiado anchos para personas no muy corpulentas. Encontrar la mejor postura de conducción requiere de un tiempo hasta que encontramos la que mejor nos viene; cuando la encontramos, el KIA te recoge como un guante. Además, podemos sentarnos realmente bajos para disfrutar de una sensación más deportiva.

Delante de nosotros tenemos un volante que en nuestra unidad aún no había recibido la última actualización y lucía un poco vetusto; el que ha venido después tiene un aspecto mucho más deportivo, algo achatado por la parte inferior y más atractivo en general. El de nuestra unidad, aunque acabado en cuero, tenía un tacto un poco áspero y el diámetro es, a mi parecer, un poquito grande. Un pelín grande para mi gusto y con muchos, muchísimos botones; tantos que te llevará un buen tiempo hacerte con el manejo de todos ellos. Tras el volante hay una instrumentación dividida en tres apartados: a la izquierda tenemos el cuenta revoluciones, en el centro el velocímetro y a la derecha una aguja con el nivel de combustible. Más sencillo y claro es imposible. Lo denso viene cuando pulsamos el botón ‘GT’ del volante…

Si pulsamos el botón ‘GT’ del volante, el cuadro digital cambia para mostrarnos la presión del turbo y el par motor, y por los altavoces se mete sonido que amplifica el del motor

En ese momento, la pantalla central que hasta ahora nos aportaba la información justa -se puede elegir entre varias opciones qué información del coche quieres ver- y de manera sencilla se vuelve un poco más complejo, aunque tampoco nada de lo que asustarse. Con el modo GT activado, el indicador de velocidad cambia la aguja y el reloj para ser numérico exclusivamente, y el cuadro muestra información adicional como la presión de sobrealimentación del turbo, la temperatura del agua del motor y el par que está ejerciendo el motor en cada instante. En el centro de todo esto se muestra el ordenador de a bordo, que nos permite navegar entre multitud de menús que muestran la información del viaje, la autonomía, consumos medios, consumo instantáneo, presión de los neumáticos, calidad del aceite del motor, etc. ¡Ah! Casi lo olvidaba: cuando activamos el modo GT también empieza a funcionar el sistema que introduce artificialmente el sonido del motor a través de los altavoces.

Seguir tocando y descubriendo el interior nos permite dar fe de los buenos acabados de este coche, con materiales y ajustes que personalmente situaría en la parte media-alta del segmento. La parte superior del salpicadero tiene materiales de tacto suave, y la botonería inspira confianza en su calidad de fabricación. En la parte central del salpicadero encontramos la pantalla táctil desde la cual podemos acceder al sistema multimedia, al navegador GPS y en la cual aparece la imagen de la cámara trasera de aparcamiento con las guías activas -nos indican la dirección según movamos el volante-. Sólo una cosa empaña la sensación de buena calidad de los ajustes y es el agarradero de la puerta del conductor, que crujía levemente cuando lo asía para abrir o cerrar la puerta.

Debajo de la pantalla están los mandos del climatizador automático, y si seguimos bajando la mirada encontraremos un hueco donde podremos dejar el móvil, la cartera, las llaves… Y en el que, además, hay una entrada USB y una toma de corriente de 12 V. Pero sin duda, una de mis partes favoritas es la que está inmediatamente seguida al cubículo mencionado; hablo de la palanca de cambios. Tanto por ergonomía -muy bien situada, aunque no perfecta si tienes un brazo un poco largo-, como por el tacto del pomo y el de la palanca al cambiar de marcha. Quedé gratamente sorprendido por la palanca de cambios (más adelante detallaré en profundidad), pero… ¿haría justicia todo lo demás? ¿Cómo se comportaría realmente la transmisión a la hora de conducir? ¡Hora de descubrirlo!

¡Arrancamos! Dinámica y sensaciones al volante

Pulsamos el botón de arranque (el pro_cee’d GT tiene sistema de entrada y arranque sin llave) y el 1.6 Turbo GDI de 204 CV cobra vida. Esperamos a que suba un poco la temperatura, y nos disponemos para poner a prueba el coche donde realmente importa: conduciéndolo.

En cuanto engranamos primera notamos que la palanca de cambios es casi perfecta; no basta solamente con esa prueba, seguimos metiendo marchas, reducimos… El pomo viene ideal para la mano, y los recorridos de la palanca son precisos y cortos; acompaña un ligero tacto mecánico que termina de redondear una experiencia de cambio de marcha que es una delicia. Eso sí: vendría bien que la localización de la palanca estuviese un poquito más avanzada, al menos para mi brazo, para que fuese perfecto. Esto, sin embargo, es algo que será una pega, o no, dependiendo de la longitud del brazo y antebrazo de cada persona.

Callejear con el pro_cee’d GT es tan cómodo como hacerlo con un compacto cualquiera. Las suspensiones no son especialmente duras y las llantas de 18 pulgadas no resultan una incomodidad mayor de lo normal a la hora de superar badenes o desperfectos en la calzada; el habitáculo está bien aislado. La dirección, de asistencia eléctrica y variable, tiene un peso muy equilibrado y resulta cómoda maniobrando sin pecar de ser blanda. La visibilidad hacia delante y lateralmente es buena, el pilar A no es muy intrusivo; no se puede decir lo mismo de la visibilidad cuando queremos ver qué ocurre detrás de nosotros. Aunque el cristal trasero tiene buenas dimensiones, el diseño del coche es tal que dibuja un pilar C de tamaño más que considerable, dejando un punto ciego bastante grande desde el puesto de conducción. Por suerte, para aparcar tenemos cámara trasera.

Pero vayamos a la carretera, que es donde más ganas tenía de probar un coche que sobre el papel tiene unas prestaciones interesantes: 204 CV que sobre el papel aseguran un 0 a 100 km/h en 7,7 segundos y una velocidad máxima de 230 km/h. No del todo mal los números pero, ¿cómo se comporta en carretera?

¿Es el KIA pro_cee’d GT un compacto deportivo o un auténtico GTI?

El motor parece no querer acompañarte en tu estado de ánimo de agitación cuando empieza el tramo de curvas. No sube de vueltas alegremente nunca, de hecho. Cuando soy consciente de ello, procedo a comprobar qué parte de culpa la tiene el motor en sí y qué parte la respuesta del acelerador. Y la respuesta a esa pregunta no puede ser más desalentadora: el tacto del pedal derecho es, por decirlo suavemente, muy perezoso. Casi moribundo por momentos. Al principio tiene unos milímetros de recorrido que no se traduce en una subida de las revoluciones del motor; después las rpm escalan a ritmo muy distinto de lo que desearías. ¿No era esto un coche de naturaleza ciertamente deportiva?, me pregunto.

Al 1.6 Turbo GDI parece costarle subir de régimen y, aun yendo rápido en tramo de curvas, no me incita a llevarlo alto de vueltas. De repente, a partir de 4500 rpm da una patada que no se traduce tanto en una entrega contundente de potencia como en una mayor sonoridad y facilidad para seguir subiendo de vueltas de aquí en adelante. ¡Nunca había visto esto por debajo de las 4000 rpm!

Sin embargo, mi frustración viene por el hecho de la pereza del motor para subir de revoluciones y no por una falta clara de potencia o par. Una vez despierta de su letargo, el pro_cee’d GT empuja bastante bien desde aproximadamente desde las 3000 rpm (en teoría ofrece todo el par disponible, 265 Nm, desde las 1750 hasta las 4500 rpm), con lo cual no es estrictamente necesario ir siempre con la aguja de cuentarrevoluciones por las nubes. Pero en la parte baja no me dice nada…

La respuesta del acelerador es muy perezosa, casi moribunda por momentos. No hace justicia a un motor que empuja realmente bien desde las 3000 rpm y hasta el corte

Intento disfrutar del cambio: la 3ª marcha es la más aprovechable yendo rápido en carreteras de montaña, tanto que puedes ir con esa marcha en un amplio rango de velocidades sin que necesites subir a cuarta o reducir a segunda. Cuando queramos hacer esto último, podemos aprovechar para hacer el punta-tacón… O intentarlo, al menos. Es una lástima que la respuesta del acelerador sea tan pobre, porque los pedales están perfectamente colocados para hacer el punta-tacón. Sin embargo, una patadita rápida al acelerador apenas hará que la señal llegue a la mariposa de admisión. Una pena.

Donde mejor pude poner a prueba al KIA fue en una preciosa zona de montaña de Sierra Nevada, en una jornada en la que me acompañaba mi compañero Álex, quien conducía el Peugeot 208 GTi by PSP (podéis leer su prueba aquí). A ritmos alegres pero no excesivamente rápidos, en los que la conducción se saborea realmente, te das cuenta de que el pro_cee’d GT no te está sacando las sonrisas que seguro el Peugeot está dibujando constantemente en la cara de Álex.

La mayor parte del día fui yo delante; el 208 GTi by PSP me seguía el ritmo en todo momento a no ser que me pusiera muy en serio. Aquí la balanza se inclina hacia la habilidad del conductor (lo siento, Álex). Y cuando las cosas se ponen serias es también cuando salen a relucir las carencias del KIA en conducción realmente deportiva.

Para distanciarme por delante del 208 GTi, un auténtico animal de tramo, necesitaba sacar el máximo potencial del KIA. Es aquí donde sale a escena un subviraje más que notable, incluso excesivo en caso de forzar un poco (dentro de los límites que buscarías con cualquier otro coche de este estilo) al tren delantero. Das lo mejor de ti para, aún así, hacer la mejor trazada posible, salir de la curva con buena tracción y seguir. Pisas a fondo y en la siguiente curva no entras todo lo veloz que te gustaría por culpa de un subchasis delantero poco incisivo pero, sobre todo, por una dirección que no es rápida (aunque tiene un peso bastante acertado y equilibrado, agradable también para conducción deportiva). Recuerdas entonces que en la curva anterior te pasó lo mismo, y en la antepenúltima… Definitivamente a la dirección le falta un plus de rapidez, máxime cuando te acabas de bajar del 208 GTi by PSP y su dirección ultra directa. Por otra parte, la transición entre cambios de apoyo anuncia una suspensión que, pese a tener un tarado más deportivo que el resto de la gama pro_cee’d, sigue sin estar pensada para pasar el día entre curvas ratoneras. Las suspensiones se asemejan más a un compacto normal que a un GTI: no esperes tirarte al vértice de la curva de forma incisiva y con precisión quirúrjica, no es la filosofía del KIA. Al menos el cambio sigue siendo una delicia…

Cuando buscas los límites del coche, sale a relucir un subviraje que en algunos momentos roza lo excesivo. Por otra parte, a la dirección le falta un plus de rapidez para poder entrar con mayor dinamismo a las curvas

Cuanta mayor es la velocidad a la que nos movemos, mayor será la energía necesaria para frenar en una misma distancia determinada. Es decir, que mayor será la carga de trabajo para los frenos. El pro_cee’d GT monta discos ventilados de 300 mm de diámetro en el eje delantero y discos de 284 mm en la parte trasera. La potencia de frenada es buena y fácilmente dosificable, aunque el tacto del pedal no inspire confianza en los primeros compases de la conducción: hay que pisar bastante para frenar con cierta contundencia, pudiendo parecer que nos faltan frenos. Pero nada de eso, todo está en orden y a nuestra disposición. Hasta que les exigimos realmente…

Bastan unas pocas frenadas fuertes (fuertes de verdad) para que los frenos empiecen a decir ¡Basta! Es una situación un tanto frustrante cuando has ido a pasar el día a carreteras de montaña sin tráfico para divertirte conduciendo. Se acabó la diversión hasta nuevo aviso, hora de reducir el ritmo, tomar aire fresco y decirle a Álex por el walkie-talkie que siga él solo con el 208 GTi by PSP. Yo estoy bien; el motor está bien (¡estábamos empezando a ser amigos!); son los frenos del pro_cee’d GT los que no pueden seguir el ritmo…

Equipamiento, consumo y rivales

Tiempo entonces para volver a paladear otros aspectos del coche, dejando a un lado la dinámica de conducción y fijándote, por ejemplo, en la agradable sensación que transmite a bordo la luz que pasa por el techo panorámico de cristal (de serie).

El pro_cee’d GT apenas deja lugar para elegir opciones extra más allá de la pintura (metalizada, 470 € adicionales en nuestra unidad), pero de serie viene equipado hasta arriba: ayuda de arranque en pendiente, sensores de aparcamiento traseros con cámara de visión trasera, control de crucero con limitador de velocidad, control de presión de neumáticos, faros de xenón direccionales, retrovisores exteriores eléctricos, plegables eléctricamente y calefactados, acceso y arranque sin llave, faros diurnos delanteros y pilotos traseros LED, conexión USB + iPod, navegador GPS, pedalier el aluminio…

Al buen equipamiento se suma una practicidad para el día a día más que loable, gracias a unas plazas traseras que pueden acomodar a dos personas con facilidad y un maletero que, con sus 380 litros de capacidad, se posiciona entre los mayores entre los coches de este segmento. Quizá la mayor pega en este sentido sea el consumo del pro_cee’d GT; homologa 9,7 litros/100 km en ciudad, 6,1 en vías interurbanas y 7,4 de consumo medio. La realidad es que callejeando lo normal es ver medias en torno a los 11 l/100 km, con picos que superan los 13 si descuidamos la eficiencia y somos alegres con el acelerador, pero también es posible quedarnos en unos 9 litros/100 km si nos lo proponemos. Por vías secundarias el pro_cee’d GT se conforma con 6,5 litros/100 km, cifra que se eleva hasta los 8,2 l/100 km cuando circulamos a la velocidad límite legal de autovías y autopistas.

¿Y contra qué coches compite el pro_cee’d GT? Quizá el rival más directo del KIA por potencia y precio sería el Opel Astra GTC 1.6 Turbo de 200 CV (que se dispara de precio con 28.275 euros), aunque a priori el pro_cee’d GT tiene un enfoque más deportivo. Otro modelo a tener en cuenta también es el SEAT León SC 1.8 TSI de 180 CV, cuyo precio es de 22.118 euros. Similares en concepto pero un poco distanciados en prestaciones encontramos a los más deportivos de este grupo: el Ford Focus ST (desde 23.764€ con descuentos de la marca), que se aleja un poco por potencia con sus 250 CV; y el Volkswagen Golf GTI 3p de 230 CV, cuyo precio (34.230€) es ni más ni menos que un 44% superior al del KIA.

Conclusiones

Viendo el párrafo anterior queda claro que el KIA pro_cee’d GT ofrece una relación potencia/precio sin igual con sus 204 CV a 23.700 euros. Me ha resultado un coche con un balance entre deportividad y confort bastante equilibrado. Las prestaciones en sí mismas (los números puramente sobre el papel) le hacen un buen compacto deportivo y así es como debe entenderse el pro_cee’d GT. No es un GTI, no es un coche para ir de tramo todo el día y devorar una curva tras otra; no es su filosofía, y creo que nunca fue su intención. Es simplemente un compacto de tres puertas de corte deportivo con el que poder viajar tranquilo y cómodamente sin que tu espalda se resienta por la dureza de suspensiones, pero con el que podrás también ir rápido si lo deseas, dándote una alegría de vez en cuando a base de acelerador.

La cabina está bien rematada, bien aislada y se puede disfrutar de un abundamente equipamiento de serie. Además, su estética me parece atractiva, con un frontal poderoso que llama la atención y que te hace echar la vista atrás cada vez que lo dejas aparcado. ¿Eres un quemadillo que busca un coche pequeño o mediano, asequible, y con las mejores sensaciones para disfrutar al máximo cada curva? Entonces este no es tu coche. ¿Buscas un compacto práctico, con buenas prestaciones y no necesitas cinco puertas? En ese caso sí: el KIA pro_cee’d GT es, muy probablemente, tu coche.

En Planeta del Motor: Prueba Peugeot 208 GTi By Peugeot Sport: ahora sí, entre los mejores GTIPrueba: Ford Fiesta ST200 – Reverencia bajo la tormentaContacto: KIA cee’d 1.6 CRDI y pro_cee’d 1.0 T-GDI

Sobre el Autor

Diego Gutiérrez

Aprendí a leer con los nombres de los coches que veía por la calle. A los 6 días de sacarme el carné, rompí un diésel atmosférico. Disfruto conduciendo cualquier cosa con motor y ruedas y en mis ratos libres estudio cosas ingenieriles.

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