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Prueba: FIAT 500 2016, glamour y dos cilindros

Parece que en Planeta del Motor nos vayamos a volver expertos del segmento ‘A’, y es que tras ofreceros las pruebas del Mitsubishi Space Star y Opel Adam, durante estas últimas dos semanas hemos tenido la oportunidad de contar entre nuestras filas con el Opel Adam S, la versión deportiva del Adam, y con el FIAT 500 2016 que nos ocupa hoy.

La unidad de pruebas que nos ha cedido FIAT es la versión actualizada de 2016 y corresponde al acabado Lounge (el más completo de los dos disponibles, por encima del Pop). Está conjugada con el motor más interesante y potente que ofrece FIAT para su coqueto urbanita (ignorando los Abarth), se trata del 0.9 Twin air, y es interesante no sólo por su cilindrada, sino también porque es un motor de sólo dos cilindros que es capaz de rendir 105 CV. Por tamaño y potencia parece que sea el motor de una moto deportiva, ¿no creéis?.

Exterior

El FIAT 500 2016 es aquel coche que se maquilla todas las mañanas antes de salir del garaje

fiat_500_04Parece que quiera estar guapo para gustar a todo el mundo, y si ese es su propósito, lo logra tanto por dentro como por fuera. La estética que FIAT consiguió imprimir a su retoño, queriendo revivir las formas de su famoso y clásico 500 que se fabricó entre 1957 y 1975, es la que este 500 sin ninguna duda ha de tener. Es muy retro, muy chic y sobre todo muy simpático. No ha habido nadie que diga que el 500 es feo o que no le guste, y si al principio han dicho esto, después han reconocido que es resultón y simpático.

Como ya hemos mencionado, esta unidad corresponde a la versión 2016. Los cambios más significativos del FIAT 500 2016 los encontramos en los faros, los delanteros son ahora un pelín más ovalados y los traseros dejan un hueco en medio de estos rematado en el color exterior. Complementando a los faros encontramos las llantas de nuevo diseño y el paragolpes delantero, que luce unas figuras ovaladas y cromadas que también encontraremos en las llantas. En general reconocemos que los cambios han sido acertados.

Para rizar el rizo, nuestro 500 contaba con la pintura exterior acabada en dos tonos, rojo y negro, llamado ‘Bicolor Negro Vesuvio/Rojo Passione’, aderezado con unas llantas de 16 pulgadas multiradio negro mate y diamantadas con cubrebujes a juego con el color de la carrocería. Unas pinzas de freno rojas también cobran protagonismo, aunque poco ya que quedan ocultas tras los numerosos radios de las llantas (si queremos que resalten más podremos optar a otro diseño de llantas menos cargado).

fiat_500_05La carrocería del 500 apenas goza de nervaduras, lo que le confiere un aspecto desenfadado y a ello ayuda aún más esa forma de huevo que se ha puesto tan de moda en este segmento. El tono bicolor separa la parte superior de la carrocería de la inferior, quedando en el ecuador de estos la línea blanca que recorre todo el coche, disimulando uno de los pocos nervios que tiene la chapa. A este detalle de la línea blanca se le suma otra línea discontinua en color negro que encontramos sobre el tono rojo y sobre el techo. A mi personalmente no me ha gustado eso último, pero habrá otras personas a las que les encante.

Interior

Cuando funcionalidad y estética se dan la mano

interior_fiat_500_2016_05

Empecemos por la parte mala. He de reconocer que la sensación que nos invadió al montarnos por primera vez en el 500 fue algo decepcionante, ¿la razón? Los plásticos del interior. Salvo un mullido cuero en el reposabrazos de las puertas, no encontraremos ningún material agradable al tacto en todo el habitáculo, más allá del cuero de su volante, asientos y pomo de la palanca de cambios (estos dos últimos opcionales). También nos impresionó que el freno de mano no estuviera forrado en cuero, ni tan si quiera está disponible como opción como sí pasa con la palanca de cambios. En contrapartida al tacto que estos plásticos representan, sí parecen resistentes y aguantarán bien el paso del tiempo y las altas temperaturas de verano.

Una vez mencionado esto, el resto del habitáculo presume de diseño retro y ergonómico. El protagonismo suele ser habitual que lo cobre la pantalla central del salpicadero, pero en este 500 no es así. La pantalla TFT de 7 pulgadas que encontramos a modo de cuadro de mandos es uno de los extras que más aconsejamos y que mejor sientan al habitáculo, es de fácil lectura y en esta se aglutinan multitud de funciones del ordenador de a bordo y podremos elegir entre dos estilos de cuadro, el normal y el que se muestra al pulsar el botón Sport. En este modo los dígitos y letras pasar a lucir una tipografía cursiva más deportiva y donde antes encontrábamos un indicador de eficiencia de conducción ahora reside un indicador de trabajo del turbo que irremediablemente nos invita a pisara fondo el acelerador.

El volante es atractivo, con un cuero de tacto sintético y un aro de generosas proporciones que a mi juicio es idóneo para ciudad. La consola central se encuentra presidida por la pantalla opcional y debajo de esta encontraremos tres botones; el del modo sport, las luces de emergencia y antinieblas. Para acabar por la parte baja de la consola están los controles de la climatización y debajo de estos y flanqueando la palanca de cambios los botones de los elevalunas, que no los encontraremos en la puertas. Todo perfectamente integrado.

¿Y las plazas traseras? Pensarás que son de risa, y así lo pensaba yo antes de afrontar la prueba, pero nada más lejos de la realidad. Son totalmente aptas para personas de hasta 1.80 metros, y hay espacio para las piernas más que suficiente. Sólo hay dos plazas, lo que ayuda a que las únicas dos personas que se monten en estos asientos tengan un diseño de asiento en el que la plaza central no haga mella. Los asientos delanteros pasan la prueba con buena nota, tanto para carreteras de montaña como para viajes largos. Son bastante cómodos y recogen bien el cuerpo en cualquier situación, esto lo agradeceremos en un uso continuado del coche.

Los tonos oscuros dominan el habitáculo. Como ya hemos dicho, esta unidad gozaba de asientos de cuero acabados en negro con detalles en blanco marfil. Podremos dar más protagonismo al blanco marfil si queremos, cambiando todos los plásticos del salpicadero a blanco, así como el volante y cupula del cuadro de mandos.maletero_fiat_500_2016_1

En cuanto al maletero, he de decir que al comprobar la capacidad de carga de éste nos sorprendimos gratamente. Esto es dado al tamaño de este conforme a la carrocería del 500. Podremos cargar tres maletas de cabina de pie y sobrará espacio para dejar delante de estas un par de mochilas, eso sí, apretando un poco la puerta al cerrar. Cubica 185 litros y gracias a sus formas cuadradas es muy aprovechable. Tan sólo cabría reprochar que el umbral de carga queda tumbado sobre el maletero lo que propicia que la puerta quede tumbada y de lugar a una bandeja minúscula.

Infoentretenimiento, ese mal aliado en la carretera

 

Todo lo que hagamos dentro del 500 se verá reflejado en la pantalla que hace las veces de cuadro de mandos, donde cobra protagonismo el velocímetro con números  de gran tamaño, quedando a cada lado de este la temperatura del aceite y el nivel de la gasolina, y flanqueando a estos las RPM del motor y… ¡Un barómetro para medir la presión del turbo! Insólito en un coche así.interior_fiat_500_2016_04

Si usamos el navegador veremos indicaciones justo antes de tener que efectuar la maniobra pertinente, podremos ver la canción o emisora que está sonando o ver los consumos y uso del motor que vamos haciendo. La pantalla en general es un aspecto que me ha agradado mucho. Sólo está disponible como opción en el FIAT 500 2016, anteriormente no se podía acceder a ella más que en el Abarth 500.interior_fiat_500_2016_10

No tanto así la pantalla central, de gráficos pobres. Lo mejor de ella es que es muy intuitiva, podremos manejarla con facilidad durante la marcha (aunque el navegador no se puede manejar en movimiento) y acceder a nuestro teléfono y archivos a través de las entradas de audio y usb que disponemos en la consola central, así como por bluetooth. El sistema de sonido de seis altavoces cumple con creces su función, aguantando dignamente música alta y de fuertes bajos.

Con respecto al navegador tenemos sensaciones encontradas. Si vamos a hacer de él un uso de fin de semana o esporádico será perfecto, nos ayuda a ir a los sitios con facilidad. El problema viene dado a que es lento y las indicaciones algunas veces las da tarde, por lo que si vamos a hacer un uso muy intensivo de este mejor optar a los navegadores portátiles que podremos encontrar en el mercado.

Motor, dinámica y consumos

¿Cómo es el ‘Topolino*’ en movimiento?

Gracias a su potente motor y contenido peso podremos hacer uso de esta ‘Pelotilla‘ (así decidí apodar a este FIAT 500 2016) en multitud de escenario y lleno hasta los topes si así lo deseamos. El motor se muestra perezoso hasta las 3.000 vueltas pero, desde ahí hasta unas 5.500 RPM, nos dará toda la potencia. Esto unido a unas relaciones de cambio cortas, ideales para ciudad, hacen de la entrega de potencia en adelantamientos y salidas de semáforos un acto efímero.

fiat_500_08

Ciudad

Es el hábitat natural del 500, donde se desenvuelve como pez en el agua. Gracias al tacto de su dirección, embrague largo y pequeño tamaño, será muy fácil dosificar el gas para poder aparcar con facilidad, que es sin duda una de sus mejores cualidades. No dejó de sorprenderme cada vez que lo hacía, ya que es fluido, e insisto, muy fácil.

Una vez dejamos el aparcamiento y nos adentramos en calles estrechas. Su corta batalla ayuda a mantener las llantas lejos de los bordillos y junto a la cómoda dirección, que ayuda mucho a desenvolverse por la urbe, serán nuestros mejores aliados. Un alto voladizo delantero nos mantendrá el paragolpes delantero alejado de asfalto en malas condiciones, agujeros y arquetas en mal estado.

Autovía y viajes largos

Tal vez el apartado de conducción en el que menos destaca el 500, ya que como hemos mencionado, está pensado principalmente para ciudad. Pero ello no quita que podamos realizar viajes largos esporádicos o escapadas de fin de semana para cuatro personas con poco equipaje.

En autopista y autovía rodando a velocidades altas los ruidos aerodinámicos dentro del habitáculo se hacen notar con claridad, y adelantar a camiones supone una maniobra en la que debemos estar alerta, no por falta de potencia pero sí por el poco peso y la forma del conjunto (tiene forma de huevo y el viento incide fácilmente sobre él). En numerosas ocasiones nos veremos obligados a rectificar la trayectoria una vez adelantado el camión y el viento incida de nuevo sobre nosotros.

Carreteras de montaña y secundarias

Otra de las sorpresas que nos dio el FIAT 500 2016 fue en este apartado. Para hacer la sesión de fotos nos fuimos al Torcal de Antequera y la sierra malagueña, y el 500 cumplió de sobra con las carreteras que ante nosotros se abrían.

Tiene, literalmente, una rueda en cada esquina de la carrocería, lo que ayuda en gran medida a mejorar los apoyos. Gracias a ello los los cambios de peso en transiciones de curvas rápidas los solventa sin despeinarse. A esto ayuda el botón Sport que encontramos bajo la pantalla del salpicadero. Una vez activado la dirección se endurece y se vuelve más precisa y el acelerador más contundente. Estos cambios redundan en la buena dinámica del 500 en carreteras secundarias y unidos a sus 105 CV nos serán un buen aliado a la hora de afrontar fuertes pendientes y carreteras sinuosas.

Cuando el downsizing pierde el sentido…

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Los consumos que anuncia la marca italiana para el FIAT 500 2016 y su motor turbo 0.9 TwinAir son de 5’5, 3’5 y 4’2 l/100km en ciudad, carretera y uso mixto respectivamente, unos consumos muy, muy bajos para una mecánica gasolina de 105 CV. Era de esperar que en circunstancias reales los consumos se vieran incrementados notablemente, y así fue, con una media de 1’5 litros más en cada tipo de uso.

¿Son alarmantes estos consumos? No son alarmantes si pensamos que tenemos entre manos un motor de gasolina de 105 CV, y sí lo son si los comparamos con los consumos homologados.

Precio, equipamiento y rivales

¿Vale lo que cuesta el FIAT 500 2016?

El FIAT 500 2016 se encuentra en el epicentro de la categoría de utilitarios de gama alta. A pesar de portar un logo generalista tiene que verse las caras contra rivales como el MINI One, DS3 y Opel Adam, siendo este último tal vez su mayor rival, tanto por mecánicas como por tamaño y enfoque. Es más o menos igual de caro que los DS3 y Adam, y queda muy lejos del precio del MINI. Todos ellos tienen mejores acabados que el FIAT, pero no llamarán tanto la atención por ciudad, y a excepción del MINI, ninguno de los otros goza del reconocimiento que sí tiene el 500.

Hablando de nuestra unidad en concreto, la versión de 2016 ligada al motor turbo 0.9 TwiAir y acabado Lounge, tiene de un precio de salida de 15.789€, en la línea de sus rivales. De serie viene muy equipado, pero aun así la unidad de pruebas tenía muchos extras, a saber; pintura bicolor, que conlleva perder el techo solar fijo y añadir la línea discontinua al contorno del coche y techo, llamada ‘Medium Comics (825€ + 495€), cuero ‘Ambiente Negro’ (1.095€), pantalla TFT de 7″ para cuadro de mandos (440€), radio digital con pantalla de 5″ y navegador (605€), retrovisor interior fotosensible (130€), pomo de la palanca de cambios en piel (60€), faros antiniebla (180€) y sensores de aparcamiento traseros (350€).

Todo lo anterior sumado al precio base conforma un montante de 19.718€. A priori caro, pero podremos eliminar muchos de los extras opcionales que podemos considerar prescindibles y así redondear el precio de compra, que como ya te hemos dicho, está en la línea de sus rivales.

Conclusiones y opinión personal del FIAT 500 2016

Bueno, bonito y… Un capricho con sentido

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Afrontar la prueba creyendo que tienes un producto entre manos y acabarla con un concepto muy distinto al que inicialmente nos hicimos la idea, eso fue lo que me pasó. El FIAT 500 2016 ha pasado a lucir un diseño remozado y actual con toques chic, luciendo personalidad propia y siendo tan capaz como cualquier otro coche. Podremos darnos escapadas de fin de semana a pueblos recónditos gracias a su potencia y afrontar viajes largos sin cansarnos en exceso.

Comprando el FIAT 500 2016 estaremos pagando por tener un coche con un plus de personalidad, que viene dado en mayor parte por su imagen coqueta de estilo retro, que gracias a la multitud de combinaciones de llantas, colores y accesorios podremos hacerlo casi irrepetible para no coincidir por la calle con otro igual. Si se tienes claro que el coche que quieres es este, no dudaría en personalizar el mío.

*Curiosidad: Topolino es como se llamó al primer utilitario de FIAT, allá por los años 30 y del que deriva directamente el FIAT 500 2016 que nos ocupa hoy. Gozaba de dos puertas y dos plazas y al igual que el actual FIAT 500, tenía disponible una versión cabrio llamada 500C y una variante de cuatro plazas llamada Giardiniera.

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Galería de la prueba (33 Fotos)

Sobre el Autor

Álex González

Ya de chico todo el mundo sabía que de regalarme algo, tenía que ser relacionado con coches. Y unos veinte años más tarde la cosa no ha cambiado. Siempre a la última en actualidad del motor y las nuevas tecnologías que lo rodean.
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