Menu
Banner Colombes

Abarth 124 Spider: la moneda de cambio para Alfa Romeo y su 4C

El FIAT 124 Spider ha llegado al mercado avalado por nada más y nada menos que el rey del ‘conducir por placer‘ de las últimas dos décadas, el Mazda MX-5, que durante años ha acaparado él solito esa faceta de coche económico a la vez que deportivo. Hasta este 2016, en el que el FIAT 124 Spider ha llegado al mercado haciendo uso no sólo de su chásis, sino también de su interior, al que sólo volante y cuadro de mandos le han sido sustituidos para imprimir una faceta más italiana al roadster de FIAT.

¿Cómo llega un roadster a FIAT?

Todo empieza con Abarth y una Alfa Romeo un tanto difusa

fiat-124-spiderSí, los orígenes del FIAT 124 Spider se remontan a la idea de hacer un coche halo para Abarth, y el 124 Spider es el cómo termina la historia, por la que se cruzó un tal Marchionne buscando casi resucitar a una Alfa Romeo moribunda.

Para poder desarrollar ese coche halo, Abarth halló un perfecto compañero en Dallara, fabricante italiano especializado en coches y chasis de carreras, con la idea de que el motor 1.4 turbo que usan ahora los Abarth 595 y 124 Spider fuera el que moviera al ligero deportivo que tenían en mente.

Pero conforme avanzaba el proyecto, la realidad iba ganando terreno a los sueños de Abarth puesto que un chasis de fibra de carbono y motor central como el que buscaban estaba disparando los costes de desarrollo, y es aquí donde entra en juego Alfa Romeo, que por aquel entonces estaba más muerta que viva, prometiendo una berlina que nunca llegaba (Giulia) y con sólo dos coches a la venta, Mito y Giulietta. Por lo que finalmente Abarth pierde el proyecto y pasa a cargo de Alfa Romeo(*). Sinergias de grupo, lo llamo yo.

Así es como nació el que conocemos ahora como Alfa Romeo 4C.

alfa-romeo-4c

Pero si Alfa ya tenía un deportivo en desarrollo, ¿no?

…habrá pensado el que haya estado al tanto los últimos años de los movimientos de FCA, y efectivamente. Sí, la idea original del 124 Spider no era otra que un MX-5 rediseñado por Alfa Romeo, de un Miata a la italiana, con el que traer de vuelta la esencia de aquellos Alfa Romeo de antaño, los que eran capaces de emocionar al conductor. En definitiva, la vuelta del Alfa Romeo Spider.

Habiendo perdido Abarth el proyecto, y con Alfa Romeo en un estado crítico y dos deportivos en desarrollo, el proyecto de colaboración con Mazda pasó a FIAT.

Como todos sabemos, Abarth debe su razón de ser a FIAT. Nació en 1949 de manera independiente, y hoy al igual que en sus orígenes su fin es el mismo, fabricar las versiones más radicales de FIAT, pero ahora sí pertenece a FCA. Por lo que si FIAT tenía en el horno un 124 Spider, Abarth de alguna manera iba a tener en su haber próximamente una versión prestacional de este y así cubrir el hueco por encima del 500 y 595 que había dejado el que ahora es el 4C al irse.

La historia empieza con Abarth y la idea de un deportivo propio, pasa a Alfa Romeo con el 4C, el deportivo que hará las veces de halo en su vuelta a la vida, sigue con FIAT y un roadster y acaba de vuelta en Abarth, con el recién presentado Abarth 124 Spider. ¿Seguirá el vaivén de proyectos pasionales en FCA? Ojalá que sí, porque nos encantan estas pequeñas historias.

*Fuente: Guille G. Alfonsín en su prueba del 4C habla del origen de este, siendo esta nuestra única referencia.

Sobre el Autor

Álex González

Ya de chico todo el mundo sabía que de regalarme algo, tenía que ser relacionado con coches. Y unos veinte años más tarde la cosa no ha cambiado. Siempre a la última en actualidad del motor y las nuevas tecnologías que lo rodean.
Comment 1

Deja un comentario